Esto aumentó las preocupaciones sobre la economía y reforzó el argumento a favor de una nueva rebaja de las tasas de interés de Estados Unidos en el 2008.
Los números de las viviendas hicieron que el dólar siga encaminado a registrar su peor semana, medido en función de una canasta de monedas principales, en más de un año.
"Pese al dato de ventas de casas nuevas mucho menor de lo previsto, en base a los rumores que circulaban más temprano, el mercado parecía haber estado anticipando un número flojo", dijo Ron Simpson, director de análisis cambiario de Action Economics en Tampa, Florida.
"Desde aquí, el dólar probablemente baje, pero dado el momento del año y las cuestiones de la liquidez, no prevemos ninguna tendencia clara", añadió.
El euro subió a un máximo de la sesión de 1,4727 dólares <EUR=> inmediatamente después de los datos, aunque luego cedía a 1,4709. Igualmente, esto representaba un alza diaria de 0,7 por ciento.
El dólar también se cotizaba a 113,10 yenes <JPY=>, una baja de 0,5 por ciento y no lejos de 112,68, mínimo en dos semanas visto antes en la jornada.
El índice del dólar caía un 0,5 por ciento en el día y 1,9 por ciento en la semana, colocándose en camino para su peor semana desde noviembre del 2006.