HONG KONG (Thomson Financial) - El dólar lograba recuperar algo del terreno perdido ayer frente a otras divisas como el euro o el yen en los mercados asiáticos aunque se espera que el billete verde siga registrando presión por la preocupación acerca de una posible ralentización brusca de la economía estadounidense. La divisa estadounidense padeció ayer los efectos de unos datos sobre pedidos manufactureros peores a los esperados. El índice ISM manufacturero de Estados Unidos se ubicó en 47,7 puntos en el mes de diciembre, frente a los 50,8 de noviembre y una previsión de 50,3 puntos. Este indicador registra así su peor puntuación desde abril de 2003, y el resultado aumenta las probabilidades de un recorte de tipos de interés al otro lado del Atlántico, según los expertos. Este dato acompañó además la subida del precio del crudo hasta un récord de 100 dólares por barril por primera vez en la historia, lo que puede traer consecuencias sobre el crecimiento de las economías, mientras se intensifica el temor a una recesión en Estados Unidos en 2008. Por otra parte, ayer se supo que el banco central estadounidense (Fed) estuvo muy preocupado por el crecimiento en su reunión de diciembre, cuando muchos de sus miembros se mostraron favorables a una rebaja "importante" de los tipos en el caso de un deterioro de la coyuntura, según las actas de la reunión, divulgadas el miércoles. "La economía debe crecer a un ritmo sensiblemente inferior a su potencial en 2008", se afirma en este documento, en el que se muestra una vez más que los responsables por la política monetaria corrigieron una vez más hacia abajo sus previsiones. Subrayando la incertidumbre "no habitual" que rodea las perspectivas económicas, ciertos miembros del comité de política monetaria mencionaron el riesgo de una "espiral" en la que el deterioro del mercado de crédito pesaría sobre el crecimiento, lo que reduciría a su vez los créditos disponibles. A las 13.00 (05.00 GMT), el dólar cotizaba a 109,64 yenes por encima de los 109,55 yenes marcados horas antes en Sydney, mientras un euro se intercambiaba por 1,4707 dólares desde los 1,4724 dólares. |