A las 1330 GMT se conocerán los datos de la evolución del mercado laboral estadounidense el mes pasado. Los analistas prevén que se crearon 70.000 empleos no agrícolas en diciembre.
El jueves se dio a conocer un reporte laboral del sector privado, elaborado por la firma ADP, que mostró un incremento de 40.000 puestos el mes pasado.
Este dato pareció reducir las probabilidades de alguna sorpresa a la baja grande en los datos oficiales.
Después de haber vendido dólares en casi todas las sesiones de negocios de las últimas dos semanas, los inversionistas aprovecharon la oportunidad para ajustar sus libros antes de uno de los principales indicadores de la mayor economía mundial.
"Hay poco flujo de órdenes antes de las nóminas" de empleos, dijo Naeem Wahid, estratega cambiario de Bank of Scotland Treasury Services.
"La gente quiere ver si habrá un número mediocre o desastroso, y (el dólar) no se alejará mucho de los niveles actuales hasta que salga" el reporte del empleo, agregó.
A las 1156 GMT, el denominado índice del dólar subía 0,13 por ciento a 75,986, recuperándose del mínimo en un mes visto el jueves, de 75,708.
El euro descendía un 0,3 por ciento a 1,4705 dólares <EUR=>.
En la zona euro, la inflación se mantuvo bastante arriba de la meta del Banco Central Europeo en diciembre, tal como estaba previsto, mostró la primera estimación de la oficina de estadística de la Unión Europea.
En contraste con las apuestas a rebajas de tasas de interés en Estados Unidos, el BCE parece más preocupado por la aceleración de la inflación que por la moderación del crecimiento, sugiriendo que probablemente allí las tasas sigan sin cambios, en 4 por ciento por algún tiempo más.
Ante el yen, el dólar ganaba un 0,15 por ciento a 109,44 unidades de Japón <JPY=>, después de haber caído hasta 108,22 en la sesión previa, mínimo en cinco semanas.
Sin embargo, a largo plazo, el dólar probablemente siga presionado a la baja. Los indicadores flojos de Estados Unidos han afianzado las apuestas a que la Reserva Federal no tiene más opción que aliviar la política monetaria aún más para proteger a la economía.