El dólar de Estados Unidos operaba estable contra una canasta de monedas principales. Los analistas decían que en el mercado ya se han descontado muchas malas noticias de la mayor economía del mundo.
A las 1500 GMT se difunden datos de ventas pendientes de casas en Estados Unidos, y tendrían que ser particularmente flojos para provocar una nueva ronda de ventas de dólares.
A pesar de las preocupaciones sobre una desaceleración económica estadounidense, y posiblemente una recesión, el apetito por el riesgo se recuperaba ligeramente el martes, alentado también por las ganancias de las acciones europeas.
Eso daba a los operadores cambiarios la excusa para regresar a algunas apuestas del denominado "carry trade" financiado con yenes, que había registrado un fuerte desarme en los primeros días de negocios del 2008.
"Tuvimos mucha aversión al riesgo en el mercado al inicio del año y parece que ha habido algunas tomas de ganancias tras esto (...) con algún debilitamiento del yen", dijo Niels From, estratega cambiario de Dresdner Kleinwort en Francfort.
"Los datos que recibimos de Australia fueron bastante fuertes, lo que está ayudando al dólar australiano, y esto, combinado con el cauteloso apetito por el riesgo, ayuda al carry trade", agregó.
La moneda de Australia subía 1,2 por ciento a 96,38 yenes <AUDJPY=R>, y ganaba casi 1 por ciento contra la de Estados Unidos, para negociarse a 0,8790 dólares de Estados Unidos a las 1103 GMT <AUD=>.
La divisa australiana fue alentada por el hecho de que los precios del oro tocaron máximos por encima de 870 dólares la onza <XAU=> y por los datos que mostraron un fuerte crecimiento de las aprobaciones de construcciones en Australia.
El dólar de Estados Unidos ascendía 0,4 por ciento a 109,59 yenes, pero aún se ubicaba bastante debajo del nivel de 114 yenes visto justo antes de fin de año <JPY=>.
El denominado índice del dólar, que mide su evolución contra varias monedas, se mantenía sin cambios en 76,125.
El euro subía a 1,4704 dólares <EUR=>, favorecido por sus ganancias contra el yen, pero seguía debajo del máximo en cinco semanas del viernes, de 1,4824.