Petrobras Energía Participaciones (PBE), el papel estrella de 2008, aquel que con su fuerte y progresiva valorización había permitido a la Bolsa local soportar estoica algunas malas jornadas en Wall Street, se estrelló ayer y arrastró consigo a buena parte del mercado accionario local, complicando aún más una jornada que de antemano se adivinaba difícil.
Ocurre que anteayer Buenos Aires y San Pablo habían esquivado el derrumbe de Wall Street gracias a la diferencia horaria. Aquí y en el vecino país, los negocios cierran una hora antes que en Nueva York. Y este martes fue precisamente en esa última hora de operaciones cuando el Dow Jones derrapó fuerte.
Esa realidad era la que permitía anticipar que el Merval y el Bovespa tendrían ayer un arranque complicado. Claro que por entonces nada hacía prever que el enigma "Perez", como aquí muchos siguen denominando a PBE (por su ex controlante Perez Companc), se resolvería tan contundentemente para desinflar una burbuja de negocios que en las últimas ruedas había alcanzado significativas proporciones.
El golpe de gracia a las especulaciones sobre un próximo rescate de los papeles de la filial doméstica por parte de su controlante, Petrobras Brasil, se produjo cuando llegó a la Bolsa una nota de la petrolera estatal que se leyó como desmentida oficial. "En respuesta al oficio CR 179.835 acerca de la variación de precios y de volumen de las acciones de nuestra controlada (...), esclarecemos que no tenemos conocimiento de alguna circunstancia que deba ser comunicada al mercado inversor en los términos de información relevante", dice la comunicación que surgió, como está allí expresado, por un requerimiento puntual de las autoridades bursátiles.
Desde ese mismo momento, el papel que había llegado a ganar 38% en el último mes y 31,5% en apenas cinco ruedas de 2008 se hundió para terminar el día con una baja del 19,49%. Pasó de los $ 5,13 por acción de anteayer a los 4,13 de ayer, lo que provocó no pocas caras largas...
Con todo, el papel aún mantiene una ganancia del 5,9% en el año, por lo que aún forma parte del selecto club de siete acciones con recorrido positivo en el nuevo año.
La fuerte corrección disparó incluso reacomodamiento de otros papeles ya que algunos inversores que debieron asumir la pérdida se desprendieron de otras especies para cerrar su posición en relativo equilibrio. Además, elevó hasta los $ 132,3 millones el volumen de negocios con acciones locales.
La pinchadura de PBE le costó al Merval una caída del 2,39%. Dejó al índice en los 2089,58 puntos, el nivel más bajo desde el 18 de septiembre y al mercado en estado de incertidumbre. Pero no fue el único factor: también cayeron Tenaris (perdió 1,81% y quedó a $ 65, su mínimo desde mediados de marzo de 2007), Central Puerto (-4,57%), Cresud (-4,13%,) y Banco Francés (-3,68 por ciento).
Javier Blanco
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