El mercado accionario local volvió a decepcionar ayer, en una jornada que, a partir de las denificiones que entregó el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, parecía positiva para las plazas emergentes.
Según la lectura del mercado, Bernanke virtualmente confirmó ayer, en una exposición ante el Congreso estadounidense, que ese organismo tiene previsto recortar nuevamente los tipos de interés de referencia a fin de enero. "A la luz de los recientes cambios en el panorama y en los riesgos sobre el crecimiento, podría ser necesaria una flexibilización monetaria adicional", dijo.
Así, alentó la tendencia general que ya mostraban los inversores: muchos siguen tomando coberturas, cada vez más, frente a un panorama que juzgan demasiado riesgoso, pero otros aprovechan la flexibilización para reasumir posiciones en plazas emergentes, lo que provocó alzas en casi todos los índices de la región, con excepción del Merval, que cayó otro 0,24 por ciento.
La situación de este indicador se muestra todavía afectaba por el efecto desilusión que provocó la desmentida oficial de Petrobras a la posibilidad de un rescate de los papeles de su controlada local, Petrobras Energía Participaciones. De hecho, ese papel perdió ayer otro 5,33%, con lo que amplió al 23,78% su baja en apenas dos ruedas de negocios, actuando en los hechos como un lastre para el Merval, en el que tiene una ponderación del 5,45% (es el sexto papel en importancia para su conformación).
No en vano, la reacción del mercado accionario local no fue homogénea: cayeron el índice Merval y el Merval 25, pero finalizaron en alza el índice general, el Merval Argentina y el Burcap, es decir, los otros tres indicadores de la plaza, aunque de menor consideración y trascendencia que su par líder.
El balance de precios refuerza la idea de un día no tan negativo. A fin de cuentas, 44 acciones cerraron la jornada en alza frente a 36 que lo hicieron en baja y ocho que no registraron variantes. Pero no cambia la sensación de un mercado que sigue chato pese a cotizaciones que la mayoría de los analistas considera atractivas para la compra y, por lo mismo, deja pasar oportunidades para mejorar cuando las plazas vecinas lo aprovechan (ayer subió el 1,3% el Bovespa y el 2,58% el IPSA chileno, por tomar dos muestras).
Se repite, así, el síndrome de desvalorización que dejó 2007, especialmente cuando se compara el desempeño de la bolsa local (que ganó menos de 3% nominal) respecto de la de Brasil (subió más del 43%), aunque el desempeño 2008 de la plaza vecina también es mediocre y ayer se vio estimulado por el fuerte salto que mostró la cotización de la telefónica Telemar (sus papeles preferenciales aumentaron más del 13%) luego que el propio grupo confirmó avances en la negociación para la adquirir Telecom Brasil.
Javier Blanco
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