El discurso dado el jueves por el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en donde aseguró que la Fed se encuentra lista para "tomar medidas adicionales sustanciales", fue interpretado por analistas como una futura baja de tasa de hasta 50 puntos base.
El Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed se reunirá durante el 29 y 30 de enero para decidir el rumbo de la tasa de interés, que actualmente se ubica en un 4,25 por ciento.
"Después de la señal de Bernanke de que sí van a bajar las tasas de interés en 50 puntos base, lo que estoy esperando es un buen desempeño de las bolsas en Estados Unidos y creo que esto va a ayudar a un buen desempeño prácticamente de todas las monedas latinas", dijo Ricardo Amorim, director ejecutivo para mercados emergentes de WestLB.
"Creo que las perspectivas para el real son muy positivas, en razón de los buenos precios de las materias primas y de las tasas de interés en Brasil, que aún son bastante elevadas y con un ambiente más positivo de apetito por riesgo en los mercados internacionales", agregó Amorim.
El real brasileño (BRBY: Cotización) cerró el viernes en 1,747 unidades por dólar, mientras que el peso mexicano (MEX01: Cotización) cerró en 10.9400/109415 por divisa estadounidense.
La moneda mexicana podría estar presionada por las expectativas de una posible recesión en Estados Unidos, aunque una fuerte baja en la tasa por parte de la Fed, además de los altos valores del petróleo, podrían darle un margen de alza.
"Después de la conferencia de Bernanke, la mayoría de los participantes está especulando que la Fed en su siguiente movimiento baje la tasa por los menos en medio punto, lo cual en teoría beneficiaria a nuestro peso", comentó Juan Carlos López, director de operación de Intercam Servicios Financieros, en México.
"Todo hace pensar que podríamos ver entrada de liquidez al mercado, pero hay riesgo de que si la economía estadounidense cae en recesión cambiaría totalmente este movimiento hacia nuestro peso, así que podríamos poner de rango para la próxima semana de 10.90/11.00 por dólar", agregó López.
BUENAS PERSPECTIVAS
Pese a los temores de algunos analistas sobre una recesión en Estados Unidos, los altos precios de las materias primas, además del diferencial de tasas, seguirán impulsando las monedas regionales, donde algunas han alcanzado máximos en mucho tiempo.
El peso colombiano <COP=RR> cerró el viernes en su mayor nivel desde agosto del 2007, impulsado justamente por las expectativas de un mayor diferencial en las tasas.
El peso chileno <CLP=>, en tanto, finalizó la semana pasada en máximos desde abril de 1999, a 476,50/476,80 pesos por dólar, luego de que el Banco Central subió la tasa de interés en 25 puntos base, a 6,25 por ciento, tal como lo esperaba la mayoría del mercado, ampliando el diferencial con la Fed.
El alza en el precio del cobre, que se ha visto beneficiado por el ingreso de fondos, también empujaría al peso chileno a seguir marcando alzas y sumando niveles máximos, según analistas.
La moneda de Argentina, en tanto, seguirá con las variaciones acotadas ante la intervención del Banco Central de ese país, lo que coloca una barrera sobre el mercado.
"El mercado (argentino) seguirá con características similares a los últimos días", dijo José Nogueira, analista de ABC Mercado de Cambios, en Buenos Aires.
"La oferta de dólares continúa por una mayor presencia de los grandes exportadores y algunos fondos que estarían ingresando del exterior para ser invertidos en el ámbito bursátil y de títulos públicos", agregó.