Por CLARA AGUSTONI - Para los Fondos Comunes de Inversión (FCI), 2007 fue un año que arrancó muy bien pero terminó dando un disgusto. Las regulaciones que obligaron a las AFJP a deshacerse de buena parte de sus tenencias en fondos de acciones brasileñas y latinoamericanas golpearon con fuerza a la industria, que perdió casi $ 3.700 millones en dos meses. Y si bien las administradoras están poniendo todo el esfuerzo para retener a sus principales inversores, lo cierto es que no han podido evitar perder al menos a algunos de ellos.
Según un informe de la Comisión Nacional de Valores (CNV), en los últimos tres meses de 2007 unos 200 inversores institucionales dejaron de invertir en Fondos Comunes. Dentro de ese total no sólo se cuenta a las AFJP, sino también a las aseguradoras y a otras empresas. De todos modos, la cifra es un indicador de la cantidad de inversores que se fueron de fondos de Brasil y no reinvirtieron su dinero dentro de la industria. “Una parte de la plata de las AFJP no se reinvirtió en fondos, sino que se destinó a plazos fijos o a algunas acciones puntuales”, indicó el portfolio manager de una administradora local.
Según la CNV, a diciembre había 8.119 inversores institucionales con cuotapartes en fondos, mientras que en septiembre había 8.314, casi 200 más que a fin de año. Más allá de esta baja en la cantidad de inversores, la realidad es que el patrimonio de los institucionales logró crecer un 27% en 2007, hasta los $ 19.408 millones. Este avance se debe en gran medida a la excelente rentabilidad que mostraron los fondos de acciones brasileñas, que según la consultora The Fund Pro ganaron un 72,5% en promedio el año pasado.
No corrió la misma suerte el patrimonio de los pequeños ahorristas, que según el estudio de la CNV disminuyó un 23% el año pasado, hasta los $ 1.915 millones. “Los individuos suelen invertir en los fondos más conservadores, como los de plazos fijos o los de bonos, que en 2007 tuvieron una rentabilidad muy pobre”, dijo Guillermo Mazzoni, de The Fund Pro.
Esta caída en el patrimonio de los individuos vuelve todavía más dependiente a la industria de fondos de los grandes inversores. Sucede que, mientras a principios de año los individuos representaban más del 15% de la cartera de clientes de los FCI, ahora son sólo el 9%.
¿Dónde está el dinero?
Justamente por esa dependencia es que los fondos están intentado retener a las AFJP a toda costa, diseñando productos nuevos que puedan resultarles atractivos. Según indican en la industria, hasta ahora una parte del dinero que las AFJP sacaron de fondos de Brasil se reinvirtió en productos de renta fija de corto plazo y de plazo fijo. “Las condiciones actuales del mercado no invitan a apostar a activos más riesgosos”, indicó Mazzoni. Otro destino que ha tenido el dinero de las AFJP fueron los nuevos fondos relacionados con commodities, como el Oil & Gas de RJ Delta o el Natural Resources de Compass, lo que ha motivado a otras administradoras a dar marcha a productos de este tipo. De todos modos, la inversión en fondos de commodities también está limitada. Sucede que esos productos apuestan, en gran medida, a acciones de grandes compañías internacionales. Y las AFJP tienen un cupo –ya cubierto– para invertir en el exterior.
“Una buena parte de la plata se fue de la industria. Los FCI de acciones argentinas no están siendo un destino para la plata de Brasil”, dijo por su parte el portfolio manager de una importante administradora. Los FCI de acciones brasileñas, en tanto, no han perdido protagonismo. “Durante los primeros días de enero, las AFJP no han vendido sus posiciones en FCI de acciones brasileñas. Probablemente se queden allí hasta abril, cuando tengan que vender sí o sí”, dijo Mazzoni. |