El euro protagonizó un movimiento de ida y vuelta en la última sesión de una semana en la que, a pesar de la corrección experimentada hoy, ha recuperado más de un 2% frente al billete verde, después del retroceso sufrido por la divisa europea la pasada semana. Tras llegar a aproximarse a la cota de 1,28 dólares, los operadores volvieron sobre sus pasos en busca de plusvalías tras las subidas de los últimos días.
La divisa europea inició la sesión europea con fuerza, con el dólar mostrando claros síntomas de debilidad. El yen ya lo había demostrado en la sesión asiática, en la que fue capaz de situarse por debajo de la cota de 106 unidades por dólar, movimiento que, en otras ocasiones, ha provocado una intervención por parte del Banco de Japón.
Sin embargo, esto parece de momento improbable en Europa. Desde el Foro Económico Mundial que se celebra en la localidad suiza de Davos, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, aseguró que los movimientos experimentados por el euro en el mercado de divisas no iban a provocar un cambio en la política monetaria de la eurozona. Mientras, el economista jefe del BCE, Otmar Issing, insistió en que las exportaciones de la eurozona no se verían penalizadas por las alzas del euro y tampoco, por lo tanto, el crecimiento de las principales economías europeas.
Pero el recorrido alcista de la divisa europea no se prolongó mucho en el tiempo. Tras marcar sus máximos intradía, en 1,2775 dólares, el euro comenzaba a perder fuerza en un movimiento que, en principio, no se sustentaba en ninguna declaración ni dato macroeconómico de relevancia, ya que la jornada apenas presentaba novedades en este sentido.
Los expertos atribuyeron la corrección a un movimiento de toma de beneficios protagonizado por los inversores, que vieron como el euro se había revalorizado más de un 3% cuando llegó a sus cotas máximas intradía de hoy, que eran también los máximos de la última semana. En realidad, la recuperación del euro no se ha fundamentado en hecho concreto alguno, con lo que era el momento adecuado para hacer algo de caja y esperar novedades.
Estas podrían llegar la semana que viene, cuando se producirá una nueva reunión de la Reserva Federal, cuyo comunicado posterior a la decisión sobre los tipos de interés podría añadir alguna información acerca del futuro del precio oficial del dinero en EEUU. En los primeros días de febrero tendrá lugar la esperada cumbre del G7, para la que los expertos prevén, en principio, escasas novedades, ya que parece que EEUU no está insatisfecho con el comportamiento mostrado por el dólar.
El euro perdió la cota de 1,27 dólares y se situaba al cierre de la sesión en el entorno de 1,2675 dólares. El cambio oficial del BCE quedó fijado en 1,2692.
Mientras, el dólar volvía a mostrar sus síntomas de debilidad frente al yen, aunque la divisa japonesa corregía algo sus posiciones y volvía a situarse levemente por encima de 106 unidades por billete verde. |