| Otro derrumbe volvió a sacudir los mercados en el mundo ayer por la crisis que atraviesa la economía norteamericana. Todas las noticias que trascendieron fueron decepcionantes. Impactó a pleno que otro banco, Merrill Lynch, mostrara un sangriento balance con pérdidas de casi 17.000 millones de dólares por los créditos hipotecarios generosamente otorgados. No fue lo único: se conoció una brusca caída en los datos de construcción de viviendas y además Ben Bernanke, titular de la Reserva Federal, confesó que la salud de la economía norteamericana había empeorado. Hoy será otro día de alta tensión en mercados: George W. Bush saldrá a anunciar un paquete de alivio fiscal para la clase media. Es otro intento desesperado para evitar caer en recesión. Ya Bush había gastado una bala el 6 de diciembre último cuando lanzó subsidios y congelamientos de tasas para deudores hipotecarios. Por la poca credibilidad, en los últimos meses de su mandato, se duda que las medidas puedan súbitamente revertir las pérdidas de Wall Street. La Argentina ayer no pudo escapar a esta crisis. Las acciones perdieron en promedio 2,5%, aunque en los bonos las bajas no fueron significativas. Lo curioso es que Martín Lousteau salió a despejar las dudas de los inversores con datos positivos del superávit fiscal y comercial de 2007. Pero lo hizo acompañado de Guillermo Moreno, lo que atemorizó aun más por el creciente rol que viene tomando el secretario de Comercio Interior en las decisiones económicas.
| | Nueva York (Reuters, EFE) - Las acciones norteamericanas cerraron ayer con fuertes bajas, arrastradas por las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y las enormes pérdidas anunciadas por el banco Merrill Lynch.
El Dow Jones se desplomó 2,46%, bajando hasta los 12.159,21 puntos. En las 12 primeras sesiones del año, el Dow, como se lo denomina en la plaza, cayó más de 1.000 puntos, o 7,5%, y unos 2.000 puntos desde que el 9 de octubre alcanzó su máximo histórico de 14.164,53 unidades.
Por otro lado, el índice Standard & Poor's 500 retrocedió 2,91%, a su mínimo de 15 meses mientras el NASDAQ cayó 1,99%.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, se hizo eco de los pronósticos pesimistas sobre la economía en comentarios ante legisladores, y reiteró que la Fed estaba lista para actuar agresivamente y apoyar los esfuerzos para evitar una recesión.
Tampoco ayudaron a levantar el ánimo de los inversores los datos sobre el número de viviendasnuevas iniciadas en diciembre: bajó 14% con respecto a un año antes y se situó en un ritmo anual de 1,01 millón de unidades, el más lento de los últimos 16 años, según el Departamentode Comercio. Además, el banco de la Reserva Federal en Filadelfia informó que su índice de actividad industrial en la región cayó en enero al nivel más bajo desde octubre de 2001, después de los atentados terroristas del 11-S.
Estas noticias apagaron un temprano intento de escalada en Wall Street, y las acciones de las empresas más sensibles a las oscilaciones de la economía fueron las que más sufrieron.
Pérdidas
Por otro lado, el banco de inversión Merrill Lynch informó pérdidas históricas (ver nota aparte). Sus acciones cayeron 10,2%, a u$s 49,45, mientras los títulos de la firma financiera Ambac se desplomaron 51,89%, a u$s 6,24 dólares, después de que la agencia Moody's anunció la revisión de la calificación de la compañía, con una posible rebaja de ésta. De esta manera, el índice de acciones financieras de S&P cayó a su nivel más bajo en cuatro años y medio.
Ni siquiera las indicaciones de Bernanke de que el banco central estaba listo para realizar un gran recorte de las tasas de interés pudieron parar la caída.
Las acciones de energía cayeron, y los papeles de Exxon Mobil perdieron 3%, cerrando en u$s 83,91, debido a que los precios del petróleo retrocedieron 0,9%.
Por su parte, las acciones de Delta bajaron 5,06%, mientras las de Northwest y las de United Airlines lo hacían en 2,7% y 3,52%, después que se publicó que Air France-KLM podría respaldar financieramente la fusión de Delta con una de estas dos aerolíneas norteamericanas a cambio de una participación en la nueva compañía. |
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