El carry consiste en tomar deuda en monedas que pagan tasa de interés baja, como el yen, para colocar el dinero en unidades de mayores retornos.
El yen descendía <JPY=> en paralelo con una reactivación de las acciones asiáticas y europeas, ya que los inversores se tranquilizaron ante la noticia de que el presidente estadounidense George W. Bush estudia un paquete económico para impedir una recesión.
El carry trade se hace más atractivo cuando suben las bolsas, incentivando el apetito de los inversores por el riesgo.
"Hubo un repunte del dólar por el paquete de estímulo de Bush, las acciones asiáticas repuntaron y a corto plazo, esto debería ayudar al dólar", dijo Colin Asher, estratega cambiario de Nomura.
Sin embargo, observó que sigue débil el panorama a largo plazo de Estados Unidos.
"El lado negativo de esto es que los datos han sido impactantes, no recuerdo la última vez que los datos (económicos) fueran tan malos y los continuos problemas de los bancos significan que en el mediano plazo, la economía estadounidense seguirá con dificultades", agregó.
El dólar ascendía 0,6 por ciento a 107,48 yenes. El euro <EUR=> se cotizaba estable en el día a 1,4649 dólares a las 1152 GMT, bastante atrás de su máximo histórico apenas debajo de 1,50 dólares visto en noviembre.
Esto en parte se debía al aumento de las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) podría rebajar sus tasas de interés este año.
"El mercado (del euro) definitivamente está muy nervioso por el riesgo de que el BCE indique que las tasas tocaron su techo y eso nos mantiene dentro de rangos relativamente estrechos", dijo Adam Cole, estratega cambiario global de RBC Capital Markets.