El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) mantuvo en su reunión de hoy los tipos de interés de la eurozona en el 2%, en una reunión que presidirá de forma extraordinaria su vicepresidente, Lucas Papademos. El BCE bajó por última vez las tasas el 5 junio, cuando las redujo en medio punto hasta el actual 2,0%, su nivel más bajo desde la Segunda Guerra Mundial.
Wim Duisenberg, presidente de la entidad, anunció que no acudiría porque tenía previsto desde hacía tiempo otro compromiso, pues, reconoció que había contado con que su sucesor, el francés Jean-Claude Trichet, ya ocuparía en septiembre la presidencia del banco.
El precio del dinero se mantiene así por debajo del mínimo histórico desde la creación del BCE en abril de 1999 y en el nivel más bajo dsde 1948 para los doce países que hoy integran la eurozona. El último recorte de tipos se produjo en la reunión del 5 de junio, cuando aplicó una rebaja de medio punto.
La institución europea mantuvo en el 3 por ciento la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades de crédito, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 1 por ciento.
Una vez conocida la noticia, el euro no varió significativamente su posición respecto al dólar y se mantuvo por encima de los 1,08 dólares. A las 13.50 horas, la divisa comunitaria se intercambiaba a 1,0818 dólares frente los 1,0820 dólares de cinco minutos antes de la decisión.
El mantenimiento del precio del dinero entraba dentro de las previsiones de los analistas, que no esperan modificaciones de los tipos de interés para lo que queda del año y variaciones hasta al menos a mediados de 2004, a pesar de que la economía europea no acaba de reactivarse.
Asimismo, varios dirigentes del BCE se han mostrado favorables en los últimos días a la no modificación del precio del dinero. El presidente del Bundesbank y miembro del Consejo de Gobierno del organismo europeo, Ernst Welteke, señaló hoy que la situación actual de los tipos es "favorable para la recuperación económica de la zona".
El Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro se estancó en el segundo trimestre en relación al periodo anterior, y creció únicamente un 0,6 por ciento en tasa interanual, según los últimos datos dados a conocer por Eurostat.
Además, las previsiones para el segundo semestre no son positivas. Ayer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) rebajo del 1 al 0,5 por ciento su previsión de crecimiento económico para la zona euro. La Comisión Europea mantiene su previsión en una horquilla de 0 al 0,4 por ciento en el tercer trimestre. Para el último trimestre de 2003, Bruselas prevé únicamente una mejora mínima, con un incremento del 0,2 al 0,6 por ciento.
Por su parte, el Banco Mundial no cree que la situación mejore de manera importante en 2004, y estima que el PIB de la zona euro crecerá un 1,7 por ciento, frente al 3 por ciento previsto para el conjunto de la economía mundial.
Por ello, algunas organizaciones y expertos han solicitado al BCE que relaje aún más su política monetaria para relanzar el crecimiento, ya que la inflación parece controlada en los niveles deseados. En este sentido, la OCDE instó ayer al organismo europeo a reducir más el precio del dinero si la recuperación tarda en materializarse. |