La marcha de la economía: bate récords el intercambio comercial En 2007 se alcanzó un máximo de US$ 44.780 millones; crece la compra de bienes intermediosVolvieron las Pringles a los quioscos. El Audi A4, el BMW 300 Series y el Mercedes-Benz Clase C figuran entre los 50 autos más vendidos de la Argentina, un ranking que encabeza el brasileño Volkswagen Gol. Teléfonos celulares, camiones, computadoras, cámaras fotográficas, equipos de aire acondicionado. Neumáticos Michelin o Hankook. Mermelada alemana, pepinos polacos o pistacho iraní.
La Argentina ha vuelto a importar. Y lo hace en mayores cantidades que en los 90. En 2007 se importaron bienes por US$ 44.780 millones, con lo que se superó en un 31% el récord de 2006, que a su vez había sido el primer año en que se batía el pico de 1998 (US$ 31.377 millones). Es decir que las compras externas del año pasado fueron un 42,7% superiores a las de 1998.
"Las importaciones que generan conflictos son las de bienes de consumo", aclara el director de la Aduana, Ricardo Echegaray, a LA NACION. "Nosotros utilizamos disparadores de control dentro de lo que permiten las leyes locales e internacionales. Aplicamos desde 2005 un sistema de valores criterio [precios mínimos para las importaciones]. En agosto se tomaron medidas contra los países con los que no tenemos acuerdos entre aduanas, que no validan los precios, como China, Corea del Sur y Taiwan. Detectamos subfacturaciones en casi todos los bienes de consumo, pero en los últimos dos años la mayoría se ajustó a los valores criterio."
Pero en la economía de la posconvertibilidad ya no se importa de la misma manera que antes. Hace diez años, la adquisición de bienes intermedios (insumos para la producción) representaba el 31,9% del total de importaciones. En 2007 fue el 36%, lo que demuestra que el tipo de cambio alto alienta la terminación de productos en la Argentina.
"Nosotros abastecemos a la industria alimentaria y el año pasado importamos 20 por ciento más que en 2006", contó el socio de Trading Argentina y prosecretario de la Cámara de Importadores, Alejandro Jausoro. Trading trae del extranjero frutos secos, entre otros productos, y su principal cliente es el sector chocolatero, que a su vez abastece sobre todo al mercado interno. "Casi no tenemos competencia de la producción interna porque acá no se consigue la cantidad ni la calidad de lo que importamos", aprecia Jausoro. Hasta 1999, la empresa importaba también alimentos terminados, concretamente palmitos, pero la menor oferta internacional elevó su precio a valores demasiado caros para los consumidores argentinos.
La importación de maquinaria pasó del 27,1 por ciento del total en 1998 al 24 por ciento el año pasado. Además, este rubro incluye la cada vez mayor llegada de teléfonos celulares, que en el caso de los de uso personal no agregan valor a la producción.
En términos absolutos, hubo que esperar hasta 2007 para que las compras de bienes de capital superaran el récord de 1998: llegaron a 10.759 millones de dólares, frente a los 8499 millones de hace diez años.
Sin embargo, la compra de piezas y accesorios para maquinarias era el 17,6 por ciento de las importaciones en 1998, y ahora sigue en el mismo nivel.
Uno de los mayores cambios en la composición de la canasta importada es la presencia de bienes de consumo, es decir, los que se notan sobre todo en las góndolas de supermercados, las tiendas de ropa y las casas de electrodomésticos. Pasaron de suponer el 15,4 por ciento en 1998 a sólo el 11 por ciento en 2007, lo que vuelve a evidenciar la acción del peso devaluado y de otras barreras que aplicó el gobierno de Néstor Kirchner para proteger industrias consideradas sensibles, como las del calzado, la textil, la del juguete o la de cocinas, televisores, lavarropas y heladeras.
"Estamos importando juguetes, artículos de camping y de bazar y muebles. No mucho textil, por el dólar y las barreras", relata Federico Braun, dueño de la cadena de supermercados La Anónima y Best. "Con la mejora del poder adquisitivo, la gente compra más importado", concluye.
Las importaciones de bienes de consumo del año pasado batieron el máximo histórico de diez años atrás. Alcanzaron los US$ 5147 millones, apenas por encima de los 4833 millones de 1998.
Por último, están los autos y la energía. En 1998, los vehículos representaban el 5,2% del total, y los productos energéticos, el 2,7%. Diez años después, el resultado es un 6% de autos y otro tanto de combustibles. La duplicación de las importaciones energéticas refleja la profundidad de la escasez de gas, electricidad, gasoil y fueloil.
El top ten
Entre los 100 productos más importados en 2007, según un relevamiento que la Aduana elaboró especialmente para LA NACION, figuran los autos en segundo lugar. En el top ten de los vehículos más vendidos en la Argentina aparecen varios que se fabrican en Brasil: el Gol, los Ford Fiesta y EcoSport, el Fiat Palio y el Volkswagen Fox.
Otros artículos muy importados son los abonos para el campo, medicamentos, tractores, productos químicos, hierro, insecticidas, fungicidas y herbicidas, topadoras, grupos electrógenos, motos, televisores, cosechadoras, heladeras, papel y cartón, sueros y vacunas, impresoras, motores, artículos de grifería, estéreos, transformadores eléctricos, colectivos, calefactores, cables, calzado, CD vírgenes, instrumental médico, asientos, chasis, laminados de acero inoxidable, calentadores eléctricos de agua, lámparas, ascensores, tornillos y tuercas, cobre refinado, hilados sintéticos, lavavajillas, envases de plástico, aparatos para ortopedia, juguetes y libros. La Argentina, en suma, ha vuelto a importar.
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