El yen había bajado en los primeros negocios en Tokio, pero luego, en la sesión europea, recuperaba terreno en paralelo con un avance de las acciones asiáticas.
Los inversores seguían cautelosos con respecto a la turbulencia del mercado del crédito derivada de los incumplimientos de pagos de las hipotecas subprime de Estados Unidos, junto con las preocupaciones sobre el impacto en otros mercados y economías.
La confianza en el sector financiero sufrió un nuevo revés el jueves, cuando el banco francés Societe Generale descubrió que uno de sus operadores había defraudado a la entidad en 4.900 millones de euros (unos 7.170 millones de dólares).
El banco también anunció nuevas amortizaciones, por 2.050 millones de euros, relacionadas con el racionamiento global del crédito.
"Si uno mira lo que pasó esta semana, hubo suficientes sorpresas para causar nerviosismo", dijo Jeremy Stretch, estratega financiero de Rabobank. "Sigue el nerviosismo, la liquidez es escasa y la volatilidad está excepcionalmente alta".
El yen, una moneda de retorno bajo, inicialmente descendió a alrededor de 107 por dólar, después de que la Bolsa de Nueva York cerrara con alza y apuntara a una recuperación del apetito por el riesgo, lo que tiende a incrementar la demanda de activos y monedas de mayores rentas.
Pero hacia las 0856 GMT, el dólar perdía 0,6 por ciento a 106,03 yenes . El euro descendía 0,7 por ciento a 155,00 yenes , y bajaba levemente contra el dólar, a 1,4616 unidades de Estados Unidos .
Los movimientos de las acciones son vistos como un termómetro del apetito de los inversores por el "carry trade", estrategia financiera basada en vender monedas de retorno bajo como el yen para invertir en activos de tasas de interés más elevadas.
Sin embargo, el yen continúa resistente y las monedas de renta alta como el dólar de Nueva Zelanda estaban en baja pese a que las acciones globales recuperaban el jueves sus pérdidas. Esto indicaba que aún persistía el nerviosismo entre los inversores.