Todas las señales de alerta estarán encendidas por estos días en el mercado financiero. Es que se espera una semana muy intensa, cargada de información clave que llegará justo cuando la vulnerabilidad de las bolsas se encuentra al máximo. Entre los eventos que mantendrán en vilo a los inversores se encuentra el discurso del presidente de Estados Unidos en el que se anuncian las propuestas legislativas para el resto del año –el famoso “State of the Union”–; el dato del PIB del cuarto trimestre –que dará una idea de cuánto está creciendo realmente la primera economía del mundo– y, por último pero no menos importante, la reunión de política monetaria de la Reserva Federal.
En un mercado sensibilizado como el de estos días, cada uno de estos datos puede disparar un rebote espectacular o un desplome rotundo de las bolsas. “Se juntaron varios factores que generarán volatilidad. Y eso sin tener en cuenta todos aquellos eventos “fuera de agenda” que puedan ir surgiendo”, indicó Mariana De Mendiburu, analista de Portfolio Personal.
Por lo pronto, hoy los mercados esperan que George W. Bush presente el discurso anual llamado State of the Union ante el Congreso. En el reporte el Presidente habla sobre el estado general del país y presenta sus propuestas legislativas para el año. Los inversores estarán atentos sobre todo a que tanto Bush como la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, y el líder de la minoría de esa cámara, el republicano John Boehner, reafirmen el acuerdo al que llegaron la semana pasada, en el que prometieron un paquete de medidas fiscales de u$s 150.000 millones que contempla reducciones de impuestos e incentivos a las empresas, con el fin de ayudar a la economía de EE.UU. a salir a flote. “Los inversores estarán muy atentos a lo que diga Bush. Sin embargo, no se espera que el discurso diga demasiado, ya que el acuerdo fiscal se ha anunciado por adelantado en los últimos días”, indicó un operador del mercado local.
En tanto, entre mañana y el miércoles tendrá lugar la reunión de política monetaria de la Fed. Y aquí sí, cualquier resultado que desilusione a los mercados puede ser devastador. De hecho, los futuros de tasas arrojaban el viernes un 72% de probabilidades de un recorte de 50 puntos básicos en las tasas, hasta el 3% desde el 3,5% actual. El 28% restante esperaba que la Fed rebaje en 25 puntos el interés de referencia. “El mercado puede verse fácilmente decepcionado, porque sus exigencias son muy altas. Esperan decisiones muy agresivas de parte de Bernanke”, dijo De Mendiburu.
En tanto, el otro dato clave de la semana serán las cifras del PIB anualizado del cuarto trimestre. Se estima que ese indicador se ubique en torno al 1,2%, y dado que las expectativas son de por sí muy bajas, se espera que cualquier cifra inferior caiga muy mal.
El viernes pasado, en tanto, hubo una relativa tranquilidad en las bolsas. El Merval llegó a ganar más del 2%, pero luego recortó la suba hasta el 0,8%. El indicador líder viene operando muy atado a Wall Street, en donde los principales índices cerraron en baja luego de que empezaran a circular rumores de que el banco de inversión Goldman Sachs recortaría en 5% su plantilla de empleados. Así, el Dow Jones bajó 1,38% y el Nasdaq, 1,47%. |