Un dato sorprendentemente alto de la inflación de la zona euro ayudó a impulsar a la moneda única europea desde sus mínimos del día, mientras que la libra esterlina se fortalecía después de que una medición de la confianza del consumidor en Gran Bretaña no resultara tan mala como habían anticipado los economistas.
Los temores a que la desaceleración de Estados Unidos se convierta en una recesión se incrementaron por las renovadas preocupaciones sobre el sistema financiero, luego de que Fitch Ratings rebajara las calificaciones de crédito de la principal unidad aseguradora de bonos Financial Guaranty Insurance Company (FGIC).
Esto agitó los temores de posibles rebajas de otras compañías del sector, como MBIA y Ambac, y canceló cualquier alivio que pudiera haber llevado a los mercados de acciones el recorte de la Fed.
La debilidad de las bolsas europeas y de los futuros de las acciones de Wall Street, junto con la demanda de los inversionistas por títulos públicos considerados como refugios seguros, también favorecían al yen.
"Básicamente, el dólar es ahora una 'súper moneda de fondeo' aunque el euro podría estar mejor que esto", dijo Chris Turner, estratega cambiario de ING en Londres.
A las 1230 GMT, el dólar subía 0,2 por ciento contra una canasta de monedas principales, a 75,16, recuperándose de un previo mínimo en dos meses de 74,972.
El euro se negociaba dentro de un rango de un centavo, entre 1,4914 dólares inmediatamente después del recorte de la Fed <EUR=> y a 1,4819 el jueves en Londres. Al mediodía en la sesión europea se ubicaba con una ligera baja diaria, a 1,4865 dólares <EUR=>.