Por FLORENCIA DONOVAN - Aunque todavía avanzan por la vía rápida, los créditos al sector privado están empezando a aflojar la marcha, sobre todo, los destinados al segmento de individuos. Desde el mes de octubre, al menos, hipotecarios, prendarios y personales están mostrando menores ritmos de crecimiento. Y en las entidades financieras lo confirman, aunque son pocos los que se animan a afirmarlo a viva voz, más cuando desde el Gobierno están disuadiendo al sector para que recorte las tasas de los créditos.
“Se estabilizó la colocación de préstamos de consumo”, confió el responsable de productos activos de una entidad de primera línea. “Esto se está dando por dos efectos: por la suba de tasa de interés que hubo a partir de septiembre, y por otro lado, en el caso de los prendarios, por la incipiente complicación en las demoras de la entrega de los vehículos”, explicó.
El año pasado, los bancos subieron las tasas de sus préstamos un promedio 500 puntos básicos (o 5 puntos porcentuales) en respuesta del encarecimiento del costo del dinero, que en el período de julio a diciembre trepó casi en igual magnitud, como consecuencia de la sacudida que sufrieron los mercados de todo el mundo con la crisis de hipotecas de alto riesgo de EE.UU.. Así, las tasas de los personales pasaron del 28 % a casi el 35 %, mientras que el costo financiero total de un prendario se ubicó en el 30 %, contra el 24 % meses antes.
Los créditos al consumo por excelencia, los personales, se alejaron de esta manera de los patrones esperados, dado que el último trimestre del año suele ser uno de los de mayor crecimiento de la demanda, ya que los individuos buscan financiar las vacaciones y fiestas. Según datos del Banco Central, de crecer a un ritmo de 4,8 % en agosto, las líneas personales avanzaron al 4,7 % en septiembre, 4,5 % en octubre, 3,4 % en noviembre y pasaron a apenas el 2,7 % en diciembre.
Aún más marcada fue la desaceleración de las líneas de prendarios: fueron del 5,2 % en septiembre al 3,8% en noviembre. El ritmo de crecimiento en diciembre (1,8%) suele ser estacionalmente bajo, debido a que los individuos prefieren estirarse y patentar recién los autos en enero, con fecha del año siguiente. “Hoy la financiación de vehículos, entre prendas y planes de ahorro, está estancada entre el 29% y 30% de lo que se vende. Lo que pasa es que cuando la venta está demasiado desarrollada, dentro de los concesionarios se da preferencia a quienes compran a contado, igual con las entregas. Prefieren darle el auto primero a quien pague en efectivo”, confiaron en otro banco extranjero. Consultado al respecto, no obstante, Sebastián Lemos Briones, del Standard Bank, afirmó que en prendarios en su caso crecieron 55 % con respecto a diciembre, aunque también reconoció que “hay un tema de patentamiento en este mes”.
Aunque tal vez la línea más afectada por la suba de tasas fue la de hipotecarios. Con pocos bancos participando realmente del negocio, la demanda de créditos para la vivienda pasó de crecer al 4 % en agosto, a apenas 2,2 % en diciembre. “El que demanda un crédito hipotecario busca tasa, y las tasas subieron primero en julio, después más fuerte en septiembre y levemente de nuevo en noviembre”, aseveraron en un banco con gran presencia en el negocio. En el mercado, hoy las tasas van desde el 14,5% al 18%, contra un rango del 9 % al 14 % a comienzos de 2007.
“Hay un rezago en este tipo de préstamos que no existe en prendarios ni en personales. Pese a que el proceso de aprobación es rápido, después pasa a escribanía, certificado de la propiedad, etc., y el crédito se desembolsa dentro de los 45 y 60 días. Por lo que hoy ves las liquidaciones que vienen de préstamos pedidos en octubre/noviembre, previa la suba de tasas. Pero acá ahora el hipotecario está casi muerto”, sentenciaron en el banco.
Para Mariano Lamothe, de Abeceb.com, “puede ser positivo que se desacelere el consumo porque no generan presiones inflacionarias, no así el prendario o el hipotecario. “El consumo creciendo al 60% era para monitorear, porque impacta sobre precios”. |