El mercado necesitaba la ayuda de un superhéroe y quien se calzó el traje fue el mismísimo Warren Buffett. El mítico gurú de las finanzas globales, ávido inversor y –más recientemente– conocido filántropo, salió al “rescate” del último mercado afectado por la crisis financiera. Quien se hizo conocido por su visión largoplacista a la hora elegir en qué activos posicionarse, tentó a tres aseguradoras que tienen la soga en el cuello. El plan, invertir u$s 5.000 millones para reasegurar títulos de deuda municipales valuados en u$s 800.000 millones. Así, estas compañías tendrían un alivio luego de que las calificadoras de riesgo empezaran a revisar el “grade” de las aseguradoras con tendencia a la baja. La noticia, en medio de la volatilidad que sigue reinando en los mercados, tuvo un rol importante. Wall Street subió hasta 1,10% y el resto de las plazas también se acoplaron. Tanto el Bovespa como el Merval local anotaron alzas del 1,92% y 1,64% respectivamente. En la plaza porteña, depurado el efecto Acindar del lunes, volvió todo a la normalidad en términos de volumen: unos $ 58 millones en papeles domésticos. Con respecto a los títulos públicos, que se van reacomodando luego del flaco IPC de enero, mostraron subas de hasta 1,10% en los de pesos mientras que los de dólares operaron neutros.
Warren’s way
La estrategia de Buffett, presidente de Berkshire Hathaway, no es inocente. El “viejo zorro” de las finanzas, se encargaron de aclarar en el mercado, no está haciendo beneficencia ya que tomaría lo más saludable de la cartera de las aseguradoras (los bonos municipales, o sea lo menos riesgoso y de mejor calidad), dejando a un lado los activos ligados a las hipotecas. “Parece como que se quiere llevar las joyas, pero deja la chatarra para que otro se encargue”, resumía un ejecutivo de una compañía financiera. De hecho, se supo que una de las tres aseguradoras (MBIA, Ambac y FGIC) a las cuales se les ofreció este negocio ya rechazó la propuesta. Si bien no trascendió el nombre, se especula que MBIA podría ser la que declinó. En parte, porque esta compañía había salido a decir –hace pocas semanas– que tenía el capital suficiente para garantizar su calificación. Claro, tratar de dar la imagen de “solvente” pero abrazar la idea de Buffett, la “desenmascaría”. De todas formas, en el corto plazo, la noticia lleva cierto alivio a los temores de una intensa liquidación en el mercado de crédito centrada en los bonos municipales. Por caso, las acciones de MBIA y Ambac venían retrocediendo entre un 80% y 90% en los últimos 12 meses. El efecto, en el peor de los casos, no es menor.
“La medida fue bien recibida por los inversores, quienes temían que las dificultades de las aseguradoras de bonos debilitarían aún más a los mercados de crédito. La rebaja de calificaciones son negativas para las aseguradoras de bonos, pero aún peores para los mercados de créditos. Si las aseguradoras de bonos pierden sus altas calificaciones, los valores que ellas garantizan también son rebajados, y los inversores que sólo pueden tener activos con altas calificaciones están obligados a vender sus tenencias de activos asegurados. Esto podría acarrear ventas por miles de millones en bonos municipales, CDOs y otras deudas que podrían inundar al mercado de bonos, lo que elevaría los costos crediticios para las ciudades y los consumidores”, explicó Pedro Kohn, de Bull Market Brokers.
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