| Hoy será feriado en Estados Unidos por la celebración del Día del Presidente y por eso los mercados del mundo funcionarán, pero con escasos negocios, en particular el cambiario. De todas maneras, se espera una semana volátil porque la crisis no se define: sigue la duda sobre si hay desaceleración o recesión de la economía norteamericana.
Se prevé que los indicadores que se conocerán en estos días sean desfavorables y que hagan decaer más el ánimo de los inversores.
El miércoles se conocerá el dato más importante: la inflación de enero en Estados Unidos. «Los indicadores económicos habían sido dispares en enero, pero los de febrero anuncian en forma más consistente una desaceleración del consumo», primer motor del crecimiento estadounidense, según los analistas de la consultoría Global Insight. «Y esto es lo que deja los mercados desamparados», señalan.
En la semana que terminó, el índice Dow Jones tuvo tres sesiones consecutivas de alza, antes de ceder a un movimiento de ventas en los dos días siguientes, para terminar la semana 1,59% arriba.
El NASDAQ, compuesto esencialmente por valores tecnológicos, siguió un camino semejante, a pesar de los grandes movimientos de fusiones y adquisiciones que ponen en primer plano a algunos de sus papeles más notorios: Yahoo, Microsoft y Google. El NASDAQ subió sólo 0,73% en la semana.
El SP 500, más representativo de la tendencia general, no escapó a los vientos desfavorables y subió apenas 1,40% al cabo de las cinco sesiones.
El mercado de títulos abandonó esta semana su papel tradicional de refugio para los inversores prudentes. El rendimiento de los bonos del Tesoro a diez años, que evolucionan en sentido opuesto al precio de mercado de los papeles, subió a 3,78%.
«Wall Street seguirá pendulando entre el optimismo y el pesimismo, entre la baja y el alza la semana próxima», pronostica Lindsey Piegza (FTN Financial), debido a datos económicos que se prevé que han de ser «decepcionantes».
El miércoles, todos estarán atentos a la Reserva Federal estadounidense, que publicará las actas de su reunión del 30 de enero, cuando decidió una baja de 0,50 de punto de su tasa rectora, y se podrá saber si esta decisión fue o no influida por las expectativas de los mercados financieros, según Lehman Brothers.
«Si fuera así, esto podría mover a los inversores, que siguen enfrentando la contracción del mercado de crédito, a repetir la experiencia», estimaron los analistas del banco.
Esta semana, la Fed publicará igualmente sus previsiones de crecimiento real para 2008. «Van a ser corregidas a la baja. Los inversionistas deben entender que la economía no tiene buena salud y que esa situación no va a cambiar tan pronto», dijo Max Pado, analista de Cantor Fitzgerald.
En la Argentina, los bonos en pesos seguirán equilibrados, pero cerca del piso. Va a pasar mucho tiempo antes de que se recuperen de la decepción del índice de costo de vida de enero.
Queda una esperanza para los cupones PBI que están atados al crecimiento de la economía. A pesar de la crisis energética, los inversores siguen apostando al ascenso del producto bruto, porque lo mide el INDEC y, al revés de lo que hace con la inflación, sus datos siempre apuntan hacia arriba, aunque la actividad merme. |
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