La tendencia bajista de fondo de la divisa estadounidense en este periodo (sólo 2005 se saldó con un repunte, del 14,39%, respecto a la moneda europea) ha sido bien valorada por el mercado y, presumiblemente, también por las autoridades económicas estadounides, aunque en su discurso oficial hayan defendido su posición favorable a un dólar fuerte.
Lo cierto es que la primera economía mundial necesitó contar con una moneda más competitiva para hacer frente a sus desequilibrios estructurales, fundamentalmente sus déficit por cuenta corriente y presupuestario.
Aunque la corrección a la baja de la cotización del dólar (considerada sobrevalorada a comienzos de la década) haya recaído fundamentalmente sobre el euro, propiciando una apreciación de la moneda única excesiva y dañina para las exportaciones de la UE, el mercado ha asumido esta evolución con relativa tranquilidad.
Pero todo tiene un límite y los inversores esperan ya un cambio de rumbo en la relación de las divisas.
También los reponsables económicos están lanzando mensajes nítidos sobre la conveniencia de que vaya revirtiendo la situación.
Finalmente, los expertos recuerdan que las referencias de equilibrio de las monedas a largo plazo están lejos: se situarían entre 1,20 y 1,25 dólares por euro, según los cálculos de Antonio Zamora, economista de Banco Urquijo. Ayer se intercambiaba a 1,4671 dólares.
Cambio de ciclo
Así las cosas, toma fuerza la idea de que se va a producir un cambio de ciclo en el dólar, pero la mayoría de los expertos cree que para verlo con claridad habrá todavía que esperar.
La postura que sostiene Bilal Hafeez, responsable de análisis del mercado de divisas de Deutsche Bank, resume el punto de vista más extendido en el mercado, que no está exento de un cierto grado de ambigüedad: el ciclo bajista de la moneda estadounidense ha terminado, pero la recuperación será lenta; es decir, que “el dólar seguirá estando débil en los próximos años”.
Esta entidad considera que existen riesgos de que el cambio euro/dólar supere las 1,5 unidades.
Según Hafeez, los ciclos alcistas del dólar estuvieron precedidos habitualmente por importantes ajustes en el déficit comercial, movimiento que se está produciendo en estos momentos.
Y también es frecuente, según recuerda este experto, que la tendencia a la apreciación del billete verde “sea antecedida por un giro en los diferenciales de los tipos de interés entre EEUU y Europa, que todavía no se han producido, aunque puede suceder en la segunda mitad del año”.
Para los analistas de Morgan Stanley, la relación euro/dólar acabará el año “significativamente por debajo del nivel actual”.
Sin embargo, la firma reconoce que sus previsiones podrían verse afectadas por la gran disposición de la Fed a actuar recortando el precio del dinero en EEUU, lo que podría hacer que el dólar se deprecie en la segunda mitad del año más de lo esperado por estos expertos.
Zamora coincide en señalar que “aún es posible que en las próximas semanas los datos económicos estadounidenses acaben de confirmar con más claridad la hipótesis de la recesión, que aumenten aún más las expectativas de recortes de tipos de la Fed y que, en consecuencia, el dólar se deprecie adicionalmente, incluso más allá de 1,50 dólares por euro”.
Sin embargo, el economista de Banco Urquijo cree que “en el horizonte de los próximos meses los argumentos a favor de una paulatina depreciación del euro frente al dólar resultan convincentes”.
Argumentos Zamora argumenta que, a la sobrevaloración estructural de la moneda única, se une la perspectiva de que la economía de la zona del euro acuse con retraso el impacto de la recesión o el estancamiento de EEUU y la mayor lentitud en la reacción de sus autoridades fiscales y monetarias.
Al mismo tiempo, los diferenciales de tipos de interés emperezarán a moverse a favor del euro (mayores expectativas de recortes en Europa) y el desequilibrio corriente de EEUU tenderá a estrecharse como consecuencia de la debilidad previa del dólar y de cierto abaratamiento del petróleo, sostiene Zamora. Los expertos de Banco Urquijo esperan “una progresiva depreciación del euro frente al dólar en los próximos meses, con posibles recorridos por debajo de 1,40 en la segunda mitad del año”.
José Luis Martínez, estratega de Citi en España, señala que en los últimos días hemos asistido a “una corrección temporal al alza del dólar, pero que no supone un cambio en las expectativas de fondo de los inversores: se mantienen los argumentos técnicos, coyunturales y estructurales a favor de un dólar a la baja”.
Además, para Martínez, “solucionar los problemas de la economía norteamericana requiere una moneda depreciada”. |