Por JULIÁN GUARINO - El de ayer fue un día ideal para seguidores de la filosofía hindú. Porque si los lamas tibetanos consideran el tercer ojo como un punto de proyección hacia la conciencia cósmica, ayer los seguidores de esta corriente que adscriben a la city seguramente lo utilizaron –junto a los otros dos– para leer la avalancha de noticias que sacudieron el mercado y al cosmos financiero.
A saber, y en triplex, el mapa de la información dibujó una plaza bursátil donde los inversores debieron considerar cómo es eso de valuar una empresa con un barril de crudo por encima de los u$s 100. En rigor, el petróleo cerró ayer en la friolera de u$s 101,30 por primera vez. A eso hubo que sumarle un dato no menor: en sus minutas, Bernanke y sus fieles de la Reserva Federal decidieron que Estados Unidos no va a crecer tanto como habían pensado en 2008 con todo lo que eso significa, al tiempo que mostró preocupación por la debilidad del empleo y la alta inflación, dos de los ítems mas importantes. Y por su fuera poco -y para regodeo de Murphy (no Eddie sino el que hizo las leyes), la inflación minorista de la economía estadounidense salió mayor de lo que se esperaba y eso deja –sí o sí– un menor margen de acción para combatir la recesión.
“El mercado está atragantado de malas noticias y durante toda la jornada hubo un cúmulo de datos a cual peor”, señaló Pablo Tavelli, director de Santander Sociedad de Bolsa.
La resultante de este escenario puede llevar a confusión: a mitad de la rueda, la bolsa de Nueva York recompuso la triste performance de su indicador y cerró con una suba de 0,73%. Más allá de la estadística, el avance lo explica la suba en el precio de las acciones vinculadas al sector energético. En ese tren de optimismo se sumaron primero los papeles ligados al sector tecnológico por los buenos resultados que mostró Hewlett-Packard para luego incorporar a la “onda expansiva” al rubro financiero, ventas minoristas y commodity. Otro tanto pasó con el Bovespa y el Merval, que calcaron el dibujo que saldó la plaza neoyorquina y pudieron alzarse con un llamativo 2,33% y 0,57% de crecimiento, respectivamente.
“Más allá de que el mercado termina relativamente bien, la verdad es que el dato de inflación es preocupante. Me parece que el aumento fue importante e inesperado”, dijo Jackie Maubre, de Grupo Cohen. “Lo que queda ahora es saber si parte de este incremento en los precios se debe a la acción de recorte de tasas de la Fed”, agregó.
Un ojo en la Fed
“Sin señales de estabilización en el sector inmobiliario y con las condiciones financieras aún no equilibradas, el Comité estuvo de acuerdo en que continúan los riesgos a la baja del crecimiento, incluso tras esta acción” (de reducción de tasas), dijeron los gobernadores en sus minutas. La Fed ahora cree que el PIB del país aumentará entre un 1,3 y un 2% este año, medio punto porcentual menos que lo que había augurado en octubre. Sin embargo, el dato de inflación ayer también jugó su partida. Ayer el departamento de Comercio informó que ese indicador aumentó el 0,4% en enero, más que lo previsto por los mercados. Con ello, el IPC ya ganó 4,3 % en doce meses.
A nivel local ayer fue San Tenaris. Gracias a que la acción trepó 4% (precio tentador suba del crudo) y a que su ponderación y su “influencia” mueven al resto de las líderes, el Merval pudo cantar victoria. No así los títulos públicos, que volvieron a sufrir un revés. Entre los más negociados, el Discount en pesos perdió 0,59% mientras que el Par perdió 0,24%. El dato optimista lo trajo Mariana Diehl, analista de mercados de Puente Hnos.: “Con volatilidad asegurada para los próximos seis meses, queda el consuelo de que los mínimos se ubican en niveles cada vez más altos”. Paciencia. Para más datos, el Bhagavad Gita. |