La plaza accionaria porteña tuvo otra jornada de negocios favorable pese a que, apenas comenzado el día, todo hacía presumir que los inversores podrían llegar a recortar posiciones en este tipo de activos al enterarse de que la inflación minorista en Estados Unidos resultó en enero superior a la estimada, lo que complica las chances para que la Reserva Federal pueda profundizar su estrategia de recorte de tasas.
La resurreción fue posible porque el clima en los mercados externos fue mejorando con el correr de las horas pese a que los elevados precios que mantiene el barril de petróleo amenazan con presionar la estructura de costos internos de Estados Unidos. En parte porque la tecnológica Hewlett Packard sorprendió gratamente a Wall Street al reportar resultados mejores que los esperados e informar que, en el trimestre de su ejercio concluido en enero, obtuvo una ganancia neta de US$ 2100 millones, 38% superior a la de un año antes.
En el caso de las bolsas de San Pablo y Buenos Aires, a esto se agrega que la renovada tendencia del crudo ayuda a revalorizar algunos de los papeles más representativos, como los de la petrolera Petrobras y la siderúrgica productora de tubos para esa actividad, Tenaris.
Resultados varios
De hecho, una parte de la suba del 0,57% con que concluyó ayer el porteño índice Merval hay que adjudicarla al salto del 4% que registró Tenaris, papel que había cerrado anteayer a $ 61,01 y ayer lo hizo a $ 63,5. Y otra no menor a la mejora del 2,23% de Petrobras Brasil (clave, junto a la minera Vale, para que el Bovespa cierre el día 2,33% arriba), un resultado que llevó a ese papel a marcar un nuevo récord de $ 194,5 por unidad en Buenos Aires. Estos dos papeles explican poco más del 20% de la conducta del Merval.
El volumen de negocios con acciones domésticas se retrajo hasta los $ 79,4 millones (24% menos que un día antes), con un resultado de 32 alzas, 26 descensos y 19 títulos sin cambios.
La jornada dejó además el ingreso de balances de los bancos Macro, Patagonia (arribó al mercado una vez concluida la rueda) y Santander-Río.
El Macro anunció una ganancia de $ 495,2 millones, 16,7% mayor respecto del ejercicio 2006, lo que superó las previsiones de mercado. Y su directorio propone distribuir próximamente dividendos en efectivo por $ 170,9 millones. El Patagonia informó una utilidad de $ 132,7 millones para el ejercicio 2007 (sumó $ 41 millones en el último trimestre), resultado 51% inferior a los $ 273,4 millones logrados un año antes.
Por su parte, el Santander-Río obtuvo un beneficio de $ 265,9 millones en 2007, un monto 15,7% superior al reportado en 2006, tras haber completado la amortización de pérdidas generadas por los amparos judiciales que siguieron al corralito. Y Boldt comunicó que pondrá a disposición de sus accionistas un dividendo en efectivo igual al 1,31% del capital social de $ 76,3 millones a partir del 11 de marzo.
Javier Blanco
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