Por FLORENCIA DONOVAN - Sin llegar al extremo de la ya afamada teoría del desacople, los analistas de los bancos internacionales se muestran relativamente optimistas con respecto al futuro de la deuda corporativa en la región. La Argentina no es la excepción, aunque los analistas advierten que la deuda corporativa local merece un tratamiento aislado al del resto de América latina, ya que su performance es “esclava” de la opinión que existe con respecto al soberano.
“Depende de la Presidenta (Cristina Kirchner) tomar las medidas que ayuden a impulsar los precios del sector corporativo”, asegura el Deutsche en un informe. “Creemos que hay una serie de decisiones que podrían tomarse durante el año y que favorecerían la apreciación de los títulos (el acuerdo con el Club de París y aumentos de tarifas)”, dice el banco, quien reconoce que hoy “los corporativos argentinos son los más baratos de América latina, a pesar de que tienen fundamentos sólidos”.
Entre sus favoritos, Deutsche ubica a Edenor, Hidroeléctrica Piedra del Águila, PanAmerican Energy, TGS, Transener, Telecom Argentina, Banco Hipotecario y Galicia. En contrapartida, advierte que existe “riesgo de default” en créditos como Mastellone, como consecuencia de “problemas de caja relacionados con los controles en el precio de la leche y la imposibilidad de hacerse de nuevo financiamiento”, y de “reestructuración” en AUSOL. “Para 2009, Autopistas va a tener que haber recibido un acuerdo de tarifas, de otra forma podría tener que extender sus vencimientos una vez más”, asevera.
Similar es la visión de Bear Stearns: “En el caso de Argentina, las preocupaciones con respecto al soberano a veces ensombrecen el panorama de los corporativos, llevando a lo que en el pasado hemos definido como un ‘castigo injusto’ para los bonos corporativos, cuya tasa aumenta pese a los sólidos fundamentos crediticios.” Aunque, para el banco, serán estas altas tasas de interés (demasiado altas para el riesgo real de las compañías) lo que hará que tarde o temprano los inversores vuelvan a poner a los títulos corporativos argentinos bajo su radar. En tal sentido, las elegidas por Bear serían Telecom Argentina, Transener y Edenor.
Alerta subprime
En términos generales, los bancos de Wall Street coinciden en que la teoría del desacople hará agua, ya que en la práctica las empresas de la región están teniendo más dificultades para hacerse de fondos frescos producto de la crisis de hipotecas subprime en los EE.UU.. Bear Stearns ilustra que, ya en el segundo semestre del año pasado, las empresas tuvieron menor acceso a los mercados internacionales: la emisión de deuda se redujo entonces en u$s 4.400 millones con respecto a igual período del 2006, mientras que en el primer semestre había crecido en u$s 15.000 millones con respecto al año anterior.
Para Deutsche, las colocaciones de deuda en toda América latina caerían un 14% de u$s 35.000 millones en 2007 a u$s 30.000 millones este año. Eso sí, los bancos le dan puntos a las empresas por previsoras: aseguran que no hay alarma en el sector, dado que como la mayoría aprovechó el momento de bonanza de los mercados para refinanciar y mejorar sus perfiles de vencimiento, en 2008 sólo se deberán refinanciar títulos corporativos por u$s 4.200 millones en toda la región.
Las alternativas atractivas de inversión estarían en el sector de telecomunicaciones, el de commodities, o el de servicios públicos que, salvo excepciones (sobre todo en México), tienen poca correlación con la economía de los EE.UU. |