Por Dolores Ayerra - Salvo en las tierras K, donde el Banco Central se encarga de mantener planchado al peso, los demás países de la región ven a sus monedas fortalecerse contra el dólar. De hecho, tres de las cuatro monedas de mejor desempeño contra el billete verde este año entre los mercados emergentes pertenecen a América Latina.
En esta línea, en el 2008 el peso colombiano trepó 7%, el chileno 6,4% y el real brasileño 4,3%, pisándole los talones a la corona checa que es la moneda que más ventaja le saca al dólar (7,9%) no sólo entre las emergentes sino también en el ranking global. El euro, por ejemplo, acumula una ganancia de 1,5% en el año.
Este escenario marca una gran diferencia respecto al pasado. Cuando Estados Unidos, el mayor comprador de ex-
portaciones latinoamericanas, pugnaba por salir de una recesión en el 2002, seis de las monedas de la región cayeron más de 20%.
Pero ¿por qué se da este cambio de paradigma? A diferencia de contracciones pasadas en el país del Norte, los precios de materias primas se han mantenido cerca de máximos sin precedente, como resultado de la fuerte demanda de China e India, posicionando a América Latina menos dependiente del país norteamericano.
Prueba de ello es que desde Brasil a México están aprovechando las exportaciones récord de commodities para acumular reservas extranjeras y pagar la deuda internacional. Tanto es así, que Brasil se convirtió en acreedor neto en enero por primera vez, según informó su banco central la semana pasada.
Pero más allá del salto a valores récord de las materias primas, existen otras herramientas que otorgan buenos fundamentals a estos países. Gustavo Quintana, de López León, explicó que “hoy las economías de los países emergentes tienen otros y más recaudos que en el pasado, como la acumulación de reservas y disciplina fiscal para salir mejor parados frente a una crisis norteamericana”.
En este sentido, Carlos Lizer, de Puente Hnos, señaló que “tanto por la debilidad del dólar como por el ingreso de capitales extranjeros en Sudamérica, las monedas de la región se fortalecen día a día, sobre todo el real”.
Sin embargo, las ventajas de esta tendencia, apuntan los analistas, son relativas. “El valor de la moneda es sólo uno de los datos. En el caso de Brasil, por ejemplo, aunque su moneda se haya apreciado fuerte contra el dólar, su competitividad va en aumento, a diferencia de lo que ocurre acá”, sostuvo Quintana.
Con todo y aún con pronósticos que determinan una recuperación del dólar, se prevé que la tendencia continuará este año. |