Por CLARA AGUSTONI - A esta altura, hasta los más fieles seguidores del dólar deben estar preguntándose si no será tiempo de dejar de lado al billete verde para comenzar a ahorrar en alguna moneda más sólida. Es que la divisa estadounidense está perdiendo valor minuto a minuto, y en esa carrera, el primero en ganar protagonismo es el euro. Ayer la moneda única cruzó la barrera –hasta ahora inquebrantable– de los u$s 1,50 y fijó un nuevo máximo histórico frente al dólar, luego de que se conociera una avalancha de datos negativos sobre la economía estadounidense y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, diera señales de que seguirá recortando las tasas de interés.
Pero, ¿cuánto más puede apreciarse el euro? Las opiniones de los expertos no son unánimes, pero en general las apuestas indican que mientras Estados Unidos siga mostrándose débil, el dólar no levantará cabeza. De todas formas, gran parte de los analistas confía en que a mitad de año el dólar podría repuntar.
Sucede que, hoy por hoy, existen dos escenarios posibles. En el primero de ellos, EE.UU. tendrá una recesión ligera pero se recuperará pronto gracias a los recortes de tasas de la Fed. Y una vez que la Fed deje de reducir el costo del crédito, los inversores comprarán dólares porque las tasas y la economía apuntarán al alza. En el segundo escenario, Estados Unidos sufrirá una contracción pesada que arrastrará a la economía global con ella. Esto hará que los estadounidenses repatrien sus fondos y que los inversores globales busquen seguridad, ambos factores que favorecerían al dólar.
“En el largo plazo, el euro no tiene mucho más recorrido contra el dólar. En caso de que haya una recesión en global, la economía europea sufrirá: es más rígida que la estadounidense”, explicó Leonardo Chialva, de Delphos Investment.
Por lo pronto, es el dólar quien pierde la pulseada. El billete verde recibió el primer golpe de la semana el martes, luego de que se supo que los precios de las casas usadas tuvieron en 2007 su mayor baja en 20 años, al tiempo que se conoció que la confianza del consumidor se desplomó a un mínimo de 5 años. Estas dos noticias se sumaron a las declaraciones del presidente de la Fed, Ben Bernanke, quien habló ayer ante el Congreso de EE.UU. y dejó en claro que el banco central está preocupado por que la deceleración del mercado de viviendas, el debilitamiento del mercado laboral y las ajustadas condiciones del crédito ensombrezcan aún más las perspectivas económicas. “El presidente de la Fed hizo temblar a los inversores con su pronóstico económico. Hasta señaló que la inversión de las empresas está en riesgo”, indicó Chialva.
Después del discurso del titular de la Fed, las probabilidades de un recorte de tasas de entre medio punto y un punto porcentual llegaron a 52%, contra un 48% de chances de una baja de 25 puntos básicos. En este contexto, el euro subió 1,2% frente al dólar, hasta los u$s 1,5144 por primera vez en su historia. “La posibilidad de un recorte fuerte en las tasas de la Reserva Federal generó una fuerte depreciación del dólar, y hace pensar que en el corto plazo el billete no se recuperará. Creemos que puede llegar a u$s 1,55 pronto”, indicó Marcos Wentzel, de Puente Hermanos.
Sucede que mientras EE.UU. recorta las tasas agresivamente, Europa todavía no está dispuesta a hacerlo. “Quienes esperan recortes en las tasas están subestimando a la inflación”, dijo ayer Axel Weber, uno de los principales funcionarios del Banco Central Europeo (BCE). |