El Gobierno está preparando un nuevo índice de precios al consumidor para reemplazar el actual y terminar así con las denuncias de manipulación que realizan analistas, consumidores y hasta los empleados del propio ente oficial que lo divulga.
"No pasa nada. Es todo un delirio, un disparate", dijo Fernández según declaraciones publicadas el jueves en el diario La Nación.
Una fuente del Ministerio de Economía dijo a Reuters que la versión de dimisión "es un delirio absoluto. No hay ninguna posibilidad de que renuncie, y él está trabajando normalmente en su puesto".
Según las mediciones privadas, la inflación minorista casi triplica la oficial. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reportó un alza de precios del 8,5 por ciento para el 2007.
El ministro de Economía, Martín Lousteau, mantiene una pugna con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por el control de la conformación del nuevo índice, que según los pocos detalles que se conocen permitiría borrar el efecto de cambios bruscos de precios por cuestiones estacionales.
Moreno es un hombre designado por la presidenta Cristina Fernández para controlar con mano de hierro la inflación, y enfrenta demandas judiciales por denuncias de quebrar el secreto estadístico del Indec y manipular los datos recaudados para reducir artificialmente las subidas de precios.
El Gobierno admitió que ha aplicado cambios en las canastas de precios que se miden, pero aseguró que se realizaron según las modalidades permitidas por las normas del ente de estadísticas.
"La pelea no tiene nada que ver con cuestiones técnicas", dijo el economista argentino José Luis Espert.
"Moreno se siente tan respaldado por Cristina que se siente el ministro de Economía y eso choca con una persona como Lousteau, que muere por estar ahí", agregó.
Con un estilo tendiente al enfrentamiento directo, Moreno ha chocado en el pasado con otros funcionarios de peso de la administración del ex presidente Néstor Kirchner sin perder respaldo político, lo que le permitió ser confirmado en su puesto por la actual mandataria al asumir en diciembre.
"Si Moreno tuviera una gran influencia sobre el nuevo índice, como se espera, Lousteau podría terminar dejando su puesto" dijo Daniel Kerner, analista para América latina de Eurasia Group, en un informe difundido el miércoles.
Si bien Lousteau no es visto como un hombre tan fuerte en el gabinete como para provocar una gran crisis con su eventual salida, daría una mala señal porque al Gobierno podría tomarle mucho tiempo reemplazarlo, dijo el informe.
"Es probable que Moreno tenga el control del nuevo índice y del Indec. De esa forma, la manipulación del índice de precios podría institucionalizarse", agregó Kerner.