| Los títulos públicos acentuaron ayer su caída, en lo que resultó la quinta jornada consecutiva de pérdidas. En algunos casos, como el Discount en pesos que ajusta por inflación, se acumulan rojos de hasta 6% en ese lapso.
Es notorio que los bonos atraviesan una situación exactamente inversa a la que tuvieron en enero. En el arranque del año, bajos precios y rentabilidades elevadas desataron órdenes de venta que los hicieron subir más de 10%.
Pero todo se borró a partir de fines de febrero, cuando salieron a la luz las discusiones entre el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; y el ministro de Economía, Martín Lousteau, por el nuevo índice de precios al consumidor.
Quedó claro allí que continuarán las manipulaciones del INDEC y que, por lo tanto, se seguirá subestimando la inflación real.
Impacto negativo
Este cuadro impacta negativamente en los bonos en pesos que ajustan por CER. Para colmo se espera una muy baja inflación oficial en febrero (el dato oficial se conocerá mañana): estaría entre 0,3% o como mucho 0,4%, muy lejos de la suba cercana a 1,5% que calculan los analistas privados.
Ayer las pérdidas se profundizaron. Fueron afectados tanto los títulos de más larga duración, como los de mediano plazo, que habían sido los preferidos en el rebote del arranque de 2008.
El Discount en pesos, el más transado por lejos en el mercado local, cayó hasta $ 112, con una merma de 1,32%. Hace una semana, antes de que se destape el conflicto por el INDEC, había cotizado a $ 118,30. Todo indica que podría seguir bajando porque son muchos los que quieren salir y pocos lo que están dispuestos a comprar, aun con alta rentabilidad. Así, ya borró casi toda la ganancia que había obtenido en el año y está muy cerca de los precios de arranque de 2008.
Pero hubo pérdidas aún más grandes. El PRO 13, surgido luego de la devaluación, finalizó con una pérdida de 3,23%, aunque con poco volumen negociado. Otro de los títulos preferidos, el PRE9 (que comienza a devolver capital en cuotas mensuales el mes que viene) cayó 1,8%. El BOGAR no estuvo al margen y cayó otro 1%. Bajas generales
No ayudó el mal clima de los mercados en el mundo. Hubo caídas generalizadas, que arrastraron a los activos de riesgo tanto en Asia como en Europa y América latina. Wall Street también operó en baja, afectada por los temores vinculados a la endeble situación del sector financiero.
Por el momento, las próximas caídas de tasas están lejos de beneficiar a los mercados emergentes. Ocurre que se trata de una medida de emergencia por parte de la Reserva Federal para tratar de evitar lo que parece cada vez más cercano: una recesión en los Estados Unidos.
Los cupones PBI se contagiaron de esta onda negativa y ayer sufrieron su mayor caída en los últimos 30 días. Perdieron 1,5%, tanto la serie en dólares como la nominada en pesos. La perspectiva para este activo es, de todas formas, mejor que la de los títulos públicos. Como este año la expansión de la economía podría aproximarse (o superar levemente) a 7%, el pago previsto para fin de año transforman a la unidad atada al Producto un instrumento muy atractivo.
La contracara fue el mercado accionario. El índice Merval cerró con una leve pérdida de 0,1%, pero lo salvó principalmente una acción: la de Tenaris, que ganó más de 4%, al revés de lo que sucedió con la mayor parte de las acciones líderes, que cotizó en baja. |
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