El discurso del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, ayer en EE UU, y su decisión de mantener los tipos en los niveles más bajo desde 1958, aunque no por mucho tiempo, animaron la cotización del dólar.
La pausa en la caída de esta divisa, que ya parecía ad infinitum, coloca hoy al euro por debajo de los 1,25 dólares en Francfort, tras retroceder ayer un 1% en su cambio frente al billete verde.
Antes de la reunión sobre política monetaria y con la divisa comunitaria perfectamente asentada en los 1,26, nadie esperaba grandes movimientos en su cambio hasta la reunión del G-7 a principios de febrero. No obstante, los mensajes venidos de autoridades de peso, procedan del Banco Central Europeo, de los bancos centrales de los Doce o de la Reserva Federal estadounidense, imprimen una huella en los mercados de divisas.
De esta forma, el cambio euro-dólar podría recoger hoy el efecto de las declaraciones del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, que asiste en Madrid al Encuentro 2004 del Sector Financiero en su primera
visita a España como jefe de la entidad monetaria, si éste volviera a referirse a los niveles de la moneda única. |