Por JULIÁN GUARINO - En todo lo bueno siempre hay algo malo. En todo lo malo siempre hay algo bueno. Quedándonos con este segundo concepto, algo de eso, pero en chino, hizo pie en la filosofía oriental del ying y el yang. Al traerlo en vuelo directo a estas latitudes, sólo esto –la complementariedad de lo opuesto– podría derivar en una tregua para el pozo negro que se sigue tragando a los títulos locales.
Porque al puñado de malas noticias que viene golpeando al mercado local de la renta fija y que ha rebajado sensiblemente los precios a los que cotizan estos activos donde muchos rozan lo irrisorio, ja, lo único que podría atenuarlo es, paradoja, más de lo mismo.
“Si los bonos caen hoy seguramente encontrarán compradores, ya que están demasiado baratos”, señaló Juan Di Santo, de la firma Puente Hnos. ‘Las expectativas con relación al Indec no son alentadoras”, reconoce, “sin embargo, una corrección negativa será seguramente una oportunidad de compra”.
Según señalan los consultados, la tímida inflación que hoy reportará el Indec reconocería un aumento de precios de 0,3% para febrero, algo que muchos estiman poco representativo de una realidad inflacionaria que ha inflado precios por más.
Para Christian Reos, de Allaria Ledesma, “los bonos ya están descontando un IPC muy bajo y ya han incorporado en su precio que el IPC va a seguir siendo muy manoseado”.
Por otro lado, se sostiene que el polémico enfrentamiento entre el ministro Martín Lousteau y el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno parece haberle sacado cuerpo a la incipiente recuperación de los títulos y que ni siquiera la nueva metodología para el cálculo del IPC –que amaga pero no– promete despertar a inversores.
Rebote oportuno
Ya hay recomendaciones de compra en boca de los que siguen el mercado de renta fija. Sucede que los bonos que se ubican en el corto y mediano plazo de la curva de rendimiento han caído tanto que ofrecen recompensas que ahora lucen como una propuesta decente en un marco no del todo sensato. Por caso, un título como el Pre 9 –de los más negociados– hoy le paga al inversor una tasa de 9,64% sumado al dígito que finalmente marque la inflación oficial y que podría totalizar un 8% para 2008. Este título tiene una duration –plazo en tiempo en el que se recupera la inversión– de 2,74 años. Otro de los títulos recomendados es el Pro 12, que paga una tasa de 9,90% más CER con una duration de 3,28 años. Otro: el Bogar 2018.
Sin embargo, a los “recomendados de siempre” se les han sumado ahora los títulos que cotizan en la parte corta de la curva, es decir, aquellos cuya duration es más corta como el Pr11, el Pre8 y el Boden 2008, todos títulos en pesos y ajustables por CER.
En rigor, algo de esto pudo verse ayer. En una jornada que no contó con grandes avances, activos como el Pre 9 y el Bogar 2018 sumaron algunos casilleros. Y si bien para augurar subas habría que contar con un número de inflación más alto, o un nuevo IPC menos mentiroso, los incrementos que se esperan vendrían de otro lado: del ying y el yang, claro. |