El dólar había recibido el martes un impulso cuando la Reserva Federal de Estados Unidos incrementó el financiamiento de corto plazo para los operadores primarios a 200.000 millones de dólares y les permitió usar una gama más amplia de deuda hipotecaria como colateral.
Los bancos centrales de la zona euro, Gran Bretaña, Canadá y Suiza también tomaron medidas.
Esto desató un repunte de las bolsas y permitió la mayor subida del dólar contra el yen en casi siete meses, en términos porcentuales.
Pero los datos que mostraron que la producción industrial de la zona euro subió mucho más de lo previsto en enero dieron a los inversores la excusa para reanudar las ventas de dólares.
Los datos fuertes de Europa se conocieron luego de que un miembro de la directiva del BCE, Axel Weber, dijera el martes que las altas presiones sobre los precios no dan espacio para que el organismo monetario reduzca sus tasas de interés.
"Estos datos firmes de la producción industrial (...) dan un poco de respaldo a la cotización euro/dólar", dijo Michael Klawitter, estratega de cambios de Dresdner Kleinwort en Francfort.
"La verdadera opinión del BCE está bien representada por los comentarios que hizo ayer Weber, y mirando los datos, con razón", agregó.
Si bien los mercados han disminuido sus apuestas a rebajas de tasas de la Fed tras las noticias de las inyecciones de liquidez, aún descuentan una probabilidad de cerca de 70 por ciento de un alivio de 75 puntos base sólo este mes.
Esto se compara con las expectativas de que el BCE reducirá sus tasas en menos de 50 puntos básicos en todo el 2008.
A las 1114 GMT, el euro había subido hasta 1,5477 dólares, muy cerca del máximo histórico de casi 1,55 visto en la sesión previa <EUR=>.
El dólar cedía un 0,8 por ciento contra una canasta de seis monedas principales a 72,677, también acercándose al mínimo de 72,462 fijado al final de la semana pasada .DXY.
Frente al yen, perdía un 0,6 por ciento a 102,62 unidades de Japón <JPY=>, en camino al mínimo en ocho años de 101,40 registrado el viernes.