TOKIO - El dólar aceleró este lunes su desplome ante el euro y el yen por la agravación de la crisis en Estados Unidos, marcada por la venta a un precio irrisorio del banco Bear Stearns, y provocó simultáneamente una nueva caída de las Bolsas en la región Asia-Pacífico. El euro marcó un nuevo pico histórico a 1,5905 dólares tras saltarse en cuestión de minutos los niveles de 1,57 y 1,58 dólares. El récord precedente, de 1,5668 dólares, se registró la noche del viernes. El dólar también se hundía frente a la divisa japonesa, muy por debajo de los 100 yenes, un suelo que tocó la semana pasada por primera vez en doce años. El dólar estaba a 95,75 yenes a las 02.25 GMT. A las 04.40 GMT, el dólar se tomaba un respiro en torno a 97,01 yenes, en tanto que el euro valía 1,5837 dólares. La divisa norteamericana está pagando estos días el deterioro de la situación económica en Estados Unidos. La impresión de crisis se reforzaba en los mercados con la compra a precio de saldo por el banco norteamericano JPMorgan de la entidad Bear Stearns, al borde de la quiebra. "El malestar y la sensación de inseguridad del mercado respecto a la economía norteamericana es lo que afecta al dólar", explicó Masaki Fukui, economista de cambios de Mizuho Corporate Bank. "La bajada de la tasa de descuento por la Fed sólo sirve para subrayar que la crisis es muy serie", añadió. La Reserva Federal estadounidense (Fed, banco central) redujo la noche del domingo un cuarto punto porcentual su tipo de descuento -que aplica a sus préstamos a las grandes instituciones financieras- de 3,50% a 3,25%, y creó una nueva facilidad de crédito para ayudar a los grandes bancos a garantizar sus préstamos. Los observadores esperan ahora que la Fed baje de forma drástica su principal tasa rectora en la reunión del martes, o incluso antes. La rauda depreciación del billete verde es un problema serio para los países que exportan mucho a Estados Unidos, empezando por Japón. "Estamos preocupados porque los movimientos son excesivos", se lamentó el ministro japonés de Finanzas, Fukushiro Nukaga, y añadió que no tiene una "idea concreta" sobre las acciones más pertinentes para corregir la situación, palabras que parecen excluir una intervención de Japón en el mercado de cambios. La caída libre del dólar, sumada a los temores de recesión en Estados Unidos y la subida considerable de los precios del petróleo -el barril registró nuevo récord este lunes, 111,42 dólares- ha repercutido en forma de caída generalizada de las Bolsas asiáticas. Hacia las 04.30 GMT, el índice Nikkei 225 de la Bolsa de Tokio sufría un bajón del 3,66% que lo colocaba debajo del nivel sicológico de los 11.000 puntos por primera vez desde agosto de 2005, después de perder hasta un 4,50% a primera hora de la tarde. En Hong Kong, el índice Hang Seng perdía un 4,01% al final de la mañana y en Shanghai el índice compuesto retrocedía un 3,17%. En Sydney, el índice S&P/ASX200 caía un 1,93% al final de la tarde. Singapur cedía un 2,05%, Seúl un 2,33%, Kuala Lumpur un 1,18% y Yakarta un 3,69%. Según Kazuhiro Takashi, un responsable del servicio de corretaje de Daiwa Securities SMBC, la venta a precio de saldo de Bear Stearns ha metido el miedo en el cuerpo a los inversionistas japoneses. "El precio de venta, dos dólares, es tan bajo que da que pensar acerca del precio de otras instituciones financieras", comentó. "Queda por saber ahora si las otras medidas de la Reserva Federal ayudarán o no a restablecer la confianza de los inversores", comentó Krishna Dwi Setiawan, analista de Valbury Asia Securities en Yakarta. |