La plaza bursátil local no logró quedar al margen de la debacle global de mercados que se precipitó tras saberse que el banco de inversión Bear Stearns, el quinto banco de los Estados Unidos por tamaño, había sido rematado a dos dólares por acción, cuando su último valor en pizarra estaba en torno de los 30 dólares.
La rapidez con que fue sellada la operación no pudo ocultar que la crisis está teniendo un impacto mayor al inicialmente estimado sobre la salud patrimonial de entidades financieras, con lo que casi todas ellas, en la evaluación de los asustados inversores, parecen hoy lujosos castillos construidos con naipes y, por lo mismo, en condiciones de derrumbarse rápidamente.
En medio de este clima, el índice Merval se hundió el 2,84%, en línea con la mayoría de los mercados globales y luego de haber llegado a perder más del 4% en el peor momento de la rueda, cuando las ventas eran generalizadas y los precios de las principales acciones parecían no tener piso a la vista. Con el correr de las horas, el mercado se estabilizó, lo que permitió un mínimo rebote en los precios alentado por las compras específicas de algunos inversores, que se lanzaron a la caza de oportunidades.
Lo concreto es que el "caso Bear Stearns" no hizo más que recordarles a los operadores la crisis y mostrarles que el aliviador pronóstico que había dado sólo algunas horas atrás la calificadora Standard and Poor s (señaló en un reporte que los bancos ya habían revelado el grueso de sus quebrantos) había sido, cuanto menos, apresurado.
Contagio
Por simple contagio de lo ocurrido en Wall Street (donde la situación de los bancos está en el centro de la escena) y la constante depreciación de los títulos de la deuda argentina (de los que los bancos locales son aun grandes tenedores), las acciones que más sufrieron ayer fueron las del sector financiero. Cayeron el 4,56% Banco Francés; el 4,15%, el Hipotecario, y el 4,05%, el Banco Patagonia. Más barata la sacaron Banco Macro y el Grupo Galicia, que cedieron el 1,82% cada uno.
Pero el mayor volumen de operaciones se concentró en los papeles más líquidos y que mejor desempeño venían teniendo en las últimas semanas, lo que demuestra que los inversores buscaron hacerse de fondos vendiendo aquellas acciones que, aun a precios de liquidación, les daban alguna ganancia.
En el caso de Tenaris y Petrobras Brasil, que perdieron el 3,93 y el 4,28%, respectivamente, el ajuste se vio impulsado por el retroceso del 4,1% que tuvo ayer el precio del barril de crudo en los mercados internacionales.
Ahora la mirada del mercado está puesta en lo que determine la Reserva Federal en las próximas horas, una decisión que precederá al descanso de la Semana Santa, un break que los operadores pocas veces esperaron con tanta ansiedad.
Javier Blanco
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