En consonancia con el comportamiento que registró ayer el resto de las plazas, el índice Merval -que sigue la evolución de los precios de los papeles de las empresas líderes que cotizan en la Bolsa porteña- avanzó 1,20%, recuperando el 40% de lo perdido un día antes, cuando el temor por los alcances de la crisis bancaria en Estados Unidos erizó los nervios de todos los inversores del globo. La recuperación parcial se produjo en el transcurso de una rueda de negocios en la que el bajo monto transado (se pactaron operaciones por apenas $ 77,7 millones con acciones locales) no hizo más que dejar a la vista el grado de cautela con que se manejan por estas horas los inversores.
En realidad, en la mayoría de las plazas se tomó nota sólo ayer del fenomenal vuelco que el emblemático índice Dow Jones (algo así como la cara pública de Wall Street) había mostrado en la segunda parte de la rueda del lunes, lo que le permitió cerrar ese día en positivo cuando otras plazas se habían hundido de 3% a 5 por ciento. Lo que se valoró anteayer en Nueva York fue la renovada decisión que mostró la Reserva Federal de Estados Unidos de echar mano a los instrumentos que estén a su alcance para evitar que la corrida contra los bancos en aquel país se generalice, al punto a abrirle a JP Morgan (el banco que se quedó con Bear Stearns) una línea de crédito contingente de US$ 30.000 millones.
Esa impronta se fortificó en la rueda de ayer, cuando los operadores ya sabían además que el organismo monetario volvería a recortar la tasa de interés de referencia para esa economía, como finalmente ocurrió: la bajó del 3% al 2,25% anual.
Buenos Aires, fuera del mundo
La nueva baja, que retrotrae el costo del dinero al nivel de febrero de 2005, facilitó el rebote del resto de las plazas, que resultó en los mercados de Europa más contundente que en los de la región y más que duplicó en Brasil el nivel que mostró en Buenos Aires. Este último dato corrobora algo que por remanido no debiera dejar de llamar la atención: la plaza bursátil local sigue fuera del radar de los extranjeros, pese a que la economía mantiene tasas de crecimiento récord y el Estado nacional (aunque al costo de incrementar la presión tributaria a niveles récord) luce cada vez más blindado desde el punto de vista fiscal...
En Buenos Aires, los papeles que más subieron fueron IRSA (7,56%), Transportadora de Gas del Sur (TGS, 4,64%), Central Costanera (4,57%) y Socotherm Américas (3,15 por ciento).
En tanto, las bajas fueron lideradas por Banco Patagonia (que cedió otro 2,11%, para alcanzar su mínimo desde que comenzó a cotizar, a fin de julio pasado, a $ 4,27, sin que ningún analista u operador logre explicar la baja de manera convincente), Quickfood (se desvalorizó 1,96%), Central Puerto (cayó 1,61%) y Molinos (retrocedió 1,27 por ciento).
Javier Blanco
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