La plaza financiera local permanecerá inactiva desde hoy hasta el lunes inclusive, lo que constituye una buena noticia para la mayoría de los operadores, agobiados por lo vivido en las últimas semanas.
Es lógico suponer que muchos de ellos, sin embargo, no podrán desenchufarse del todo: hoy, cuando en Wall Street se compensen futuros de acciones y bonos, y el lunes, cuando todos los mercados regresen a la actividad tras el feriado de la Semana Santa, seguramente estarán mirando para saber cómo sigue la película de la crisis en el resto de los mercados.
Después de todo, una vez transcurridos los feriados de hoy, mañana y el lunes, es dable esperar que el mercado doméstico quede expuesto a lo que haya sucedido en esos días en el exterior, movimientos que replicaría en la reanudación de las operaciones, el martes.
Lo ocurrido ayer, cuando los precios volvieron a desplomarse, sirvió para recordar a los inadvertidos que la crisis no pasó y que, muy presumiblemente, lo peor (mal que le pese a los analistas de la calificadora S&P) aún esté por verse.
También conviene tener presente que, en momentos de inestabilidad en los mercados, esta clase de serruchos con los precios son todo un clásico, simplemente porque aquél que logró hacer alguna diferencia en la jornada previa es común que se lance a vender algo de lo comprado para asegurar una ganancia, por mínima que sea.
Lo concreto, ayer, fue que el índice Merval cerró el día con una baja del 3,24%, con los que acumuló un retroceso del 4,86% en la semana corta (de apenas tres ruedas) y quedó en su menor nivel de los últimos 40 días, al acercarse a la frontera de los 2000 puntos (quedó en 2014,06).
Y que la fuerza de las ventas, para asegurar ganancias, golpeó particularmente a las acciones que venían resistiendo bien el temblor global (como las petroleras, por citar un ejemplo) y ayudó a impulsar hasta los $ 130,8 millones el monto de transacciones con acciones, aunque casi un tercio se operó con certificados de papeles de firmas del exterior para aprovechar el fuerte rebote que, desde la mitad del lunes, venía mostrando Wall Street.
Entre los papeles que más perdieron hay que mencionar a Petrobras Brasil (-7,82%), Tenaris (-6,93%) y Petrobras Energía (-6,39%), un repliegue favorecido por la baja de casi 5 dólares que mostró el precio del crudo en el mercado internacional, al caer de 108,27 a 103,33 dólares el barril.
Pero no debe perderse de vista que ningún papel de los que conforman en la actualidad el panel líder de la Bolsa porteña logró cerrar el día con ganancias, lo que da una idea acabada del tono que tuvo la jornada.
El consuelo de los locales fue el mal ajeno. "Al menos el Merval no cayó 5%, como lo hizo el Bovespa", observó un operador, con el ánimo de centrar su mirada en la parte llena del vaso.
Javier Blanco
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