Desde su debut hace seis años, la divisa europea se revalorizó casi el 70% respecto del dólar. El billete verde resistió a crisis anteriores pero la actual resulta distinta por la aparición de otras opciones de inversión. ¿Qué opinan los analistas?
Enero de 2002. Doce naciones de Europa comienzan a utilizar una moneda única, cuya unidad no alcanza para comprar un dólar.
Marzo de 2008. La misma moneda única, el euro, se cansa de quebrar récords y permite adquirir más de un dólar y medio por unidad. Nadie puede dudarlo: quien apostó por la divisa norteamericana en los últimos años, perdió.
Desde su debut en las calles europeas, hace seis años, el euro se revalorizó casi el 70% respecto del dólar, que también retrocedió frente al real, el yen y otras monedas. Eso fue lo que ganaron, en dólares, quienes optaron por la divisa única.
Para quienes operan con euros, pueden obtener algunas ventajas de la situación: invertir en EE.UU. puede ser más atractivo que nunca. Inmuebles, industrias, productos, etc. Pero por otra parte, algunos productos como el petróleo, ligados estrechamente a la moneda americana también son más baratos para los europeos.
Junto con su valorización, el euro desplazó al dólar como la moneda de pago más importante del mundo, a cinco años de la aparición de los primeros billetes y monedas, tal cual lo confirmó el vocero del Banco Central Europeo en Francfort.
"Es la primera vez que
el euro pasa al dólar en el volumen total del circulante", dijo un vocero, que además adjudicó la diferencia entre la cantidad de billetes de cada divisa a que no se contabilizan las monedas.
A fines del año pasado, circulaban en el mundo billetes por un total de 614.000 millones de euros, mientras que las existencias de dólares totalizaban, al cambio, 588.000 millones de euros, equivalentes a US$776.000 millones.
Si bien los números impactan, "
en Europa la gente sigue apegada a la tradición de pagar al contado, mientras que en Estados Unidos, hasta el periódico se compra con la tarjeta de crédito y ya no se llevan billetes en los bolsillos", dijo Christoph Balz, economista del banco Commerzbank.
Paula Premrou, directora de Portfolio Personal, le asigna gran importancia futura al euro, aunque considera que "es dificil que el euro se convierta en la nueva moneda mundial única. Es más probable que los inversores le den cada vez mayor valor a la diversificación, porque por ejemplo el yen también está creciendo".
La economista agrega que "si la economía de EE.UU. entra en recesión, otros sectores mundiales crecerán más y el PBI ya no estará tan concentrado en la economía estadounidense. O sea, no será el euro el refugio, sino que el dólar perderá valor".
Según Eduardo Blasco, de Prefinex, "por ahora el euro tiene tendencia compradora, pero falta mucho para decir que pasará a ser la moneda de referencia mundial".
¿Por qué cae el dólar?
Las discusiones sobre por qué cae el dólar son múltiples, hay quienes apuntan que los precios históricos de las materias primas están fortaleciendo las monedas de los países exportadores, pero para otros el motivo se encuentra en el elevadísimo gasto interno en los Estados Unidos, destinado a mantener el nivel de vida, financiar todas las operaciones en el extranjero y tratar de recuperar la competitividad perdida frente a los países asiáticos.
El retroceso del billete estadounidense se acentuó con la crisis hipotecaria de los EE.UU. y se fue extendiendo, por su cada vez mayor impacto en los mercados financieros globales.
Frente a la incertidumbre, grandes inversores desarmaron posiciones en dólares y se pasaron a euros y la tendencia se profundiza cada vez que la Reserva Federal está en vísperas de decretar una baja de la tasa de interés.
Ahora, el costo de los préstamos interbancarios se encuentra en el 2,25 por ciento anual. Ese nivel resulta inferior al 4 por ciento que rige en la zona del euro. Es por esta situación que los inversores prefieren el euro al dólar.
En esta ola especulativa en torno de las monedas, hay un dato inquietante: todavía se desconoce la dimensión real de la explosión de la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos.
Para los operadores financieros, la economía europea y su moneda "tienen mejores indicadores que el dólar", además de la credibilidad de su Banco Central, según el informe económico CMF.
Entonces, los motivos del derrumbe de la divisa norteamericana pueden encontrarse en los déficits presupuestario y comercial de Estados Unidos, que se fueron por las nubes. Temores de una recesión y la crisis crediticia hicieron que el dólar se debilitase más todavía.
A todo ello deben sumarse cuestiones tales como las tasas de interés, la inflación y la productividad, tanto de Estados Unidos como de la eurozona, el comercio entre ambas regiones, y las expectativas sobre el futuro de ambas economías.
Qué diferencia existe entre esta crisis y las anteriores
Si bien el dólar está acostumbrado a los ciclos de altas y bajas, los expertos coinciden en que en esta ocasión resulta muy difícil predecir cuándo recuperará terreno, dado que esta es la primera vez en que debe hacer frente al euro para salir de una crisis.
En el pasado, durante períodos de baja, los fondos extranjeros adquirían bonos del gobierno estadounidense y ayudaban a que el dólar se recuperase. Pero ahora el euro y otras divisas representan opciones interesantes y las tasas de interés son más altas fuera de Estados Unidos, por lo que los mismos fondos pueden conseguir mejores dividendos en otros países.
Países que en el pasado eran considerados muy riesgosos para las inversiones, como Brasil, ahora lucen atractivos. Y naciones como China y Rusia, en las que abunda el dinero para invertir afuera, están apelando a otras divisas para sus reservas o colocando el dinero fuera de Estados Unidos.
Crece la participación del euro en las reservas mundiales
Las reservas de dólares de los bancos centrales de todo el mundo, si bien han crecido alcanzando un récord de 2,5 billones (según datos del Fondo Monetario Internacional) no lo han hecho a la velocidad de la divisa europea.
- La participación del dólar en el total de reservas bajó a su mínimo de una década reduciéndose a cerca del 64% en el término de un año.
- La participación del euro en ese total se elevó hasta el 26,5%.
- Las reservas globales aumentaron en su conjunto un 5%, hasta 5,6 billones de dólares.
Antes era importante que los países ''acumulasen dólares para hacer frente a períodos de vacas flacas, pero ahora han acumulado tantas reservas en la mayoría de los mercados emergentes que el balance está mucho más allá de lo que justifican las medidas preventivas'', opinó Eliot Kalter, de la Universidad Tufts y quien trabajó en el Fondo Monetario Internacional.
El banco central chino y los organismos monetarios de otros países emergentes siguen acumulando divisas debido a sus grandes superávit comerciales y la intervención cambiaria para evitar la apreciación de sus divisas.
Crece la participación del euro en las reservas del BCRA
En el caso del Banco Central argentino, las reservas de euros pasaron de estar unas décimas por debajo del 10 por ciento a estar más cerca del 11%.
El “escenario base” que se planteó el organismo es mantenerse en torno a ese porcentaje, al menos en el mediano plazo.
¿Qué sucederá en el futuro con la paridad entre ambas monedas?
Hasta no hace mucho tiempo, los analistas creían que el euro no tendría otro año como el 2007. Argumentaban que ya había tocado su techo y que probablemente transitaría un camino descendente que lo acercará a la moneda estadounidense.
Este diagnóstico, al menos por lo que resta del corriente año no se condice con la realidad y la culpa es atribuible a la crisis hipotecaria devenida en crisis bancaria global.
Ahora, la mayoría de los expertos opina que el dólar recuperará vigor, pero nadie se anima a decir cuándo. ''Los factores que perjudican al dólar serán revertidos, pero eso no pasará pronto'', dijo Kalter.
Se puede decir que, en cierto grado, la revaluación del euro es también un resultado abiertamente procurado por EE.UU. y Europa. En los últimos años, el gobierno estadounidense ha abandonado la política del dólar fuerte para promover el crecimiento económico.
En general, los analistas creen que como será difícil que surja un gran cambio a corto plazo en la tendencia económica de Europa y EE.UU., se mantendrá aún la diferencia entre la tasa de cambio del euro y el dólar norteamericano, e incluso dicha tasa podría aumentar más.
''Estados Unidos tiene este déficit comercial, existe la posibilidad de una recesión y tienen una divisa débil. El panorama del dólar es bastante negro'', expresó Gareth Sylvester, experto en divisas de la empresa británica HIFX, que realizó operaciones comerciales por valor de 40,000 millones de dólares el año pasado.
El déficit de las cuentas públicas en los Estados Unidos hace prever que la debilidad del billete verde se extenderá, y los diferentes bancos centrales quieren aprovechar esa situación.
A favor de la divisa europea también juega una mayor fortaleza económica del Viejo Continente. En los últimos cuatro trimestres, el PIB estadounidense muestra una marcada desaceleración, en cambio, la zona del euro, se mantuvo en los niveles previos.
“La mayoría de los analistas considera que la caída del billete verde se profundizará aún más en el mediano plazo. No podría arriesgar cuál será el límite de esa desvalorización, pero nos encontramos en medio de una especie de corrida contra el dólar que se retroalimenta”, comentó recientemente Cristian Molins, experto en finanzas internacionales de Frontiers Investments.
Rubén Ramallo
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