Si alguien se pregunta a estas alturas si es mejor un dólar fuerte o débil, la respuesta sólo puede ser que depende, que depende de la perspectiva.
Para Estados Unidos, que tiene que financiar un formidable déficit fiscal, es evidente que es mejor que su divisa sea accesible para los inversores foráneos.
En sentido opuesto, Europa no ve con agrado que su divisa se aprecie fuertemente porque perjudica a sus exportaciones, una de las condiciones para acelerar sus tasas de crecimiento.
Hasta ahí, las teorías más gruesas sobre los inconvenientes que supone una divisa fuerte para cada una de las áreas económicas.
¿Y las ventajas? También son evidentes.
Las divisas fuertes ejercen de escudos antiinflacionarios. Para Europa, esto es vital en un momento en que el alto precio internacional del petróleo amenaza con desestabilizar los precios en el viejo continente.
Según algunos expertos, Europa tiene la doble ventaja de que, mientras el euro se encarga de hacer su trabajo antiinflacionario, tampoco perjudica en exceso el crecimiento vía exportaciones porque más de un 70 pct del comercio europeo es intracomunitario. Es cierto, no obstante, que para Alemania, la actividad exportadora es más significativa que para España.
En Estados Unidos, un país cuya actividad comercial extrafronteriza es vital para su economía, es más prominente que para la eurozona manejar con exquisito tiento el tipo de cambio de su divisa para que no sea un grave obstáculo para sus exportaciones.
Dónde conducen estas reflexiones. Es sencillo, aún siendo el tipo de cambio de importancia fundamental para cualquier país o zona económica, en Estados Unidos este aspecto se ha convertido ahora un tema particularmente sensible a la vista de su doble déficit.
MERCADOS
WALL STREET
Wall Street cerró el viernes en baja tras conocer un informe que mostró que el crecimiento de la economía estadounidense en el cuarto trimestre del 2003 fue menor de lo previsto.
El gobierno de Estados Unidos dijo que el Producto Interno Bruto (PIB) del paíé creció a una tasa anualizada de 4 por ciento en el cuarto trimestre del 2003. El mercado esperaba un avance de 4,8 por ciento.
El promedio industrial Dow Jones de la Bolsa de Nueva York <.DJI> cerrócon bajad e 0,21 por ciento, a 10.488,07 unidades, mientras que el índice compuesto Nasdaq <.IXIC> perdió 0,10 por ciento, a 2.066,15 puntos.
El más amplio Standard & Poor's <.SPX> bajó 0,26 por ciento, a 1.131,13 unidades.
Para todo el mes de enero, el Dow subió 0,3 por ciento, el S&P 500 subió 1,7 por ciento y el Nasdaq ascendió 3,1 por ciento.
TREASURIES Y CRUDO
La rentabilidad del Bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó al 4,14 pct desde el 4,19 pct anterior.
El precio internacional del petróleo tipo Brent a contado cotizaba en la banda del 29,32/29,34 dólares el barril frente a los 29,52/29,54 dólares del cierre anterior.
CAMBIOS
El dólar cedía posiciones el lunes a cerca de su piso de tres años contra el yen tocado la semana pasada, en medio de la especulación de que el Grupo de los Siete podría no alcanzar un acuerdo para frenar su caída.
Pero, el retroceso del billete verde estaba limitado y varios operadores sospechaban de que el Banco de Japón, que gastó en enero el récord de 67.200 millones de dólares para fortalecer a la divisa estadounidense, estaba interviniendo nuevamente en el mercado.
´Las autoridades han estado interviniendo a un ritmo considerable este año y parece que no dejarán caer al dólar a través de los 105 yenes tan facilmente´, dijo Mitsuru Sahara, vicepresidente de cambio extranjero en UFJ Bank.
El dólar se mantenía a alrededor de los 105,61 yenes a las 0326 GMT, en baja desde los 105,75 yenes del viernes.
En tanto, el euro se negociaba a 1,2450 , con un leve cambio desde su cierre previo.
Los operadores también especulan que en la falta de un acuerdo para emitir una señal que fortalezca al dólar en la reunión del Grupo de los Siete que se realizará en Florida el viernes y sábado. |