Esta suma es mayor de lo proyectado, y muestra que los problemas del crédito no se limitan a Estados Unidos.
El dólar además recibió un impulso cuando los inversionistas comenzaron a vender oro <XAU=> y petróleo CLc1, colocando su dinero nuevamente en efectivo.
La turbulencia en el sector bancario de Estados Unidos, provocada por los incumplimientos de pagos en las hipotecas subprime, ha conducido a amortizaciones multimillonarias en los bancos estadounidenses y desconfianza en la economía, llevando a fuertes ventas de dólares.
Pero las amortizaciones de Deutsche y UBS, que ahora ha pasado a pérdida un total de 37.000 millones de dólares, recordaron a los inversionistas que las economías europeas también siguen vulnerables a la crisis financiera, según los analistas.
"El dólar recibió apoyo por las preocupaciones acerca del crédito, la amortización de UBS indica que los problemas podrían propagarse más allá de unos pocos bancos", dijo David Pais, estratega de cambios de Citi.
A las 1120 GMT, el dólar ascendía 1,2 por ciento a 1,0054 francos suizos <CHF=>. El euro perdía el 0,8 por ciento diario a 1,5646 dólares <EUR=>, tras ascender hasta 1,5895 dólares el lunes, según datos de Reuters.
El dólar ganaba además el 0,6 por ciento ante el yen, rompiendo la barrera psicológica de las 100 unidades de Japón <JPY=>.
El Banco de España dijo que la caída del valor del dólar contra el euro y el yen había sido "muy pronunciada" a inicios de marzo, reforzando los comentarios recientes de los funcionarios europeos sobre el rápido avance del euro.
La moneda única y el franco suizo también enfrentan viento en contra por los datos flojos que muestran lentitud en las ventas minoristas de Alemania, y caídas de los índices manufactureros de Francia, Italia, España y Suiza.
Los analistas dijeron que la debilidad del dólar podría reanudarse pronto, especialmente cuando a las 1400 GMT se conozca el índice manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento de Estados Unidos (ISM por sus siglas en inglés).
El consenso apunta a una mayor contracción, a 47,5, que sería el mínimo en casi cinco años.
Sin embargo, la caída del precio del oro podría hacer que el euro no reciba tanto impulso de un número malo del ISM, según los analistas.