La alicaída libra esterlina bajaba a sus mínimos récord contra el euro, a 80 peniques.
La reducción de la confianza de los consumidores británicos, y una rebaja del FMI a las proyecciones de la expansión de Gran Bretaña, alentaron el debate sobre cuánto deberían bajar las tasas de interés oficiales en el encuentro del jueves del Banco de Inglaterra.
El dólar encontró algún alivio desde las profundas caídas que sufrió contra el euro la semana pasada, pero el repunte duró poco.
Las minutas del último encuentro monetario de la Fed mostraron que algunos banqueros centrales creían que "una desaceleración económica prolongada y severa no podría descartarse".
Pese a unos datos previos que confirmaron que el crecimiento económico de la zona euro se había desacelerado en el último trimestre del 2007, los inversores seguían sopesando una economía relativamente robusta en la zona euro con una situación débil en Estados Unidos.
"Cuando salieron las minutas del FOMC (el comité monetario de la Fed), fueron mucho más moderadas de lo que había previsto mucha gente", dijo en estratega cambiario de UBS, Geoffrey Yu, en Zurich.
"Al mercado no le convence mucho la zona euro, pero uno se ve forzado a elegir entre el menor de dos males ahora. La gente todavía prefiere seguir el alza del euro en lugar del dólar", añadió.
El euro subía 0,1 por ciento a 1,5724 dólares <EUR=>, mientras que el dólar bajaba 0,2 por ciento a 102,35 yenes, revirtiendo un avance anterior que lo había llevado al récord en un mes <JPY=>.
Contra la libra esterlina, el euro llegó a un récord histórico de 80 peniques <EURGBP=> antes de regresar a 79,86, con un alza diaria de 0,1 por ciento.