La recuperación del dólar también fue impulsada por los comentarios de Trichet, de que la reciente volatilidad de los mercados cambiarios era excesiva y "deplorable".
Posteriormente, una toma de ganancias tras la subida previa del euro a máximos en la sesión también ayudó al dólar a revertir sus pérdidas.
Los analistas decían que si bien los comentarios de Trichet confirmaron que el BCE aún no está listo para rebajar las tasas de interés, en general estuvieron en línea con las expectativas y no ofrecieron elementos de sorpresa.
Eso permitió que los operadores recortaran algunas posiciones largas en euros que habían acumulado antes de la conferencia de prensa del BCE. El banco central dejó sin cambios su tasa referencial, en 4 por ciento, como había anticipado el mercado.
"Antes de la conferencia de prensa, la expectativa era que él sorprendiera al mercado y fuera más estricto. Básicamente, él mantuvo el mismo tono", dijo Mark Meadows, estratega cambiario de Tempus Consulting en Washington.
"Creo que la gente se centra un poco más en sus comentarios de que el crecimiento podría desacelerarse", agregó.
En Nueva York, el euro <EUR=> se negociaba con un descenso de 0,2 por ciento a 1,5792 dólares, después de elevarse a un récord de 1,5912 dólares en las operaciones de Europa, según datos de Reuters.
El dólar no registró cambios tras un reporte que mostró que el déficit comercial estadounidense aumentó imprevistamente a 62.300 millones de dólares en febrero, desde 59.000 millones de dólares en enero.
Brian Dolan, jefe de estrategia cambiaria de Forex.com en Bedminster, Nueva Jersey, dijo:
"No hay nada en el discurso de Trichet que yo pueda ver que ofrezca una razón para vender euros en este punto. El todavía es optimista sobre las perspectivas para el crecimiento de la zona euro y mantuvo su retórica estricta sobre la inflación".
La postura del BCE, centrada en los riesgos de inflación, contrasta con la de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ha rebajado las tasas en 3 puntos porcentuales desde septiembre pasado al 2,25 por ciento y se anticipa que vuelva a hacerlo, al menos en otro cuarto de punto, a fines de abril.
Además de las perspectivas de nuevos movimientos desfavorables en los diferenciales de rendimientos, el dólar estaba presionado por una ola de ventas de acciones generada por los temores sobre la salud del sector bancario de Estados Unidos.
Previamente en el día el euro llegó a su máximo contra la libra esterlina a 80,29 peniques <EURGBP=> pero después cedió su avance cuando el Banco de Inglaterra redujo su tasa de interés sólo en un cuarto de punto porcentual, y destacó los riesgos de inflación.
Contra el yen, el dólar perdía el 1,3 por ciento a 100,52 unidades de Japón <JPY=>.