Un miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Christian Noyer, dijo que el banco haría todo lo que fuera necesario para que la inflación regrese a su objetivo de un ritmo apenas inferior al 2 por ciento, y agregó que "movería" las tasas si se requiriera tal medida.
Eso, luego de que otro miembro del consejo, Yves Mersch, dijera que el BCE tendría que preguntarse cada mes si se precisa un alza de tasas para controlar la inflación.
"Los diferenciales de tasas de interés realmente favorecen al euro ahora", dijo Camilla Sutton, de Scotia Capital en Toronto.
"El BCE y sus miembros parecen realmente concentrados en combatir la inflación y eso ha estado dando un impulso a la moneda europea después de la caída reciente", agregó.
Las declaraciones de los funcionarios del BCE, junto con un dato mediocre sobre las ventas de casas de segunda mano en Estados Unidos, ayudaron al euro a tocar el nivel clave de 1,60 dólares.
El euro <EUR=> llegó a un máximo de 1,6012 dólares, según datos de Reuters, pero luego cedió parte de su avance y al mediodía de Nueva York cotizaba a 1,5978 dólares, con un alza del 0,5 por ciento.
Contra el yen, el dólar caía un 0,2 por ciento a 103,07 unidades de Japón, y descendía un 0,4 por ciento ante una cesta de seis monedas principales, a 71,353.DXY.
La aceleración de la inflación, derivada de los elevados precios de los alimentos y la energía, concentraba la atención del mercado luego de que el crudo ligero estadounidense alcanzara un récord histórico por encima de la marca de 118 dólares por barril.
Esto reforzó el discurso antiinflacionario de los funcionarios del BCE, determinados a contener el impacto de las alzas de precios.
"Hemos sido golpeados por los comentarios duros de los miembros del BCE por la noche y durante la última semana, unos comentarios agresivos que sugieren que el BCE no sólo planea dejar las tasas sin cambios, sino que también considera activamente un alza de tasas para aplastar la inflación", dijo Teis Knuthsen, de Danske Markets en Copenhague.