La plaza accionaria porteña quedó inmersa en el clima de incertidumbre que, desde varios días antes, se había dejado ver en los negocios con bonos de la deuda pública nacional y en la plaza cambiaria.
Ayer, un día después de haber pagado con una baja del 2,48% su contagio del nerviosismo general, el índice Merval retrocedió otro 0,3%, pese a que el fuerte derrape previo, los altos precios que mantiene el barril de petróleo (en sus distintas variantes) y la recuperación evidenciada ayer por Wall Street (ganó 0,34%) podían hacer pensar en un final distinto.
No hubo caso. Aunque los precios de varias de las principales empresas cotizantes locales quedaron "por el piso", no se perciben interesados en comprar, seguramente a la espera de señales sobre lo que les deparará el porvenir en el corto y mediano plazo.
En este sentido, la suerte del mercado parece estar echada, a menos que el panorama se modifique.
Después de todo, no son optimistas los pronósticos para el próximo 2 de mayo, día en que expira la tregua del campo y podrían volver las protestas.
Tampoco para el 25 de mayo, fecha en la que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ensayaría un relanzamiento que incluiría un recambio en cargos claves del gabinete nacional, aunque por ahora nadie ha aportado nombres que permitan esperar una mínima rectificación del rumbo adoptado.
De esta manera, el principal indicador de precios de la Bolsa porteña se alejó aún más del nivel de 2200 puntos que había superado sólo 48 horas antes y volvió a hundirse en la zona roja, en el balance en lo que va del año, lapso en que acumula una baja de medio punto porcentual.
La presión vendedora que enfrenta la plaza volvió a impulsar el volumen de negocios, que ayer totalizó $ 253,7 millones en negocios con acciones locales, una cifra que duplica largamente la media de las veinte ruedas previas. El balance que dejó el movimiento de los precios también volvió a ser desolador: de las 79 especies que abrieron su cotización, 24 cerraron en alza mientras que 40 lo hicieron en baja; quedaron 15 papeles sin cambio.
Las mayores bajas las presentaron Estrada (-4,47%), Celulosa (-3,51%), Central Costanera (-3,0%), Fiplasto (-2,55%), Edenor (-2,88%), Ledesma (-2,17%) y Telecom (-1,68%).
Las mayores subas, por su parte, fueron para Colorín ( 6,22%), Quickfood ( 4,67%), Transener ( 3,08%) y Molinos ( 2,94%).
En el caso del frigorífico que produce la marca Paty, su escalada obedeció al resultado positivo por 43,5 millones de pesos que anunció ayer para el período de nueve meses finalizado el 31 de marzo último. Debe considerarse que en idéntico período del ejercicio anterior la empresa había ganado $ 26,51 millones, es decir, un 64 por ciento menos.
Javier Blanco
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