El presidente del BCE Jean-Claude Trichet y un miembro de su Consejo de Gobierno, Yves Mersch, dijeron que los riesgos para la estabilidad de precios aún apuntan al alza, y Trichet agregó que no hay motivos para la autocomplacencia en materia de política económica.
Sus comentarios sugirieron que el BCE no está listo para empezar a recortar pronto sus tasas de interés desde el nivel actual del 4 por ciento, incluso a pesar de unos datos regionales de Alemania que insinúan una posible lectura mensual negativa de la inflación en todo el país en abril.
"De momento, el BCE sigue con una inclinación bastante estricta, no argumenta a favor de alzas de tasas, pero sin duda no permite especulaciones de que vaya a cambiar su opinión (y a recortar las tasas) pronto", dijo Michael Klawitter, estratega cambiario de Dresdner Kleniwort en Francfort.
El analista agregó que los precios alemanes fueron afectados por el hecho de que el período de Semana Santa cayó este año en marzo, con el consiguiente aumento del gasto en ese mes y no en abril, por lo que la inflación probablemente repuntaría en mayo.
Los datos de la inflación de toda Alemania se prevén para más adelante el lunes, seguidos de la cifra de la zona euro en conjunto el miércoles.
A las 0944 GMT, el euro ganaba 0,3 por ciento a 1,5668 dólares, aunque igualmente estaba más de tres centavos debajo del récord de la semana pasada <EUR=>.
Un incremento inesperado de un índice de la confianza del consumidor alemán también favoreció al euro, sugiriendo que la mayor economía de la zona euro no estaría en tan mal estado como dejó ver un indicador de la confianza empresarial flojo la semana pasada.
En tanto, las subidas de los precios de las materias primas mantenían al dólar a la defensiva. El petróleo alcanzaba el lunes nuevos máximos históricos.
Pero el avance del euro contra el dólar estaba limitado por las especulaciones de que la Reserva Federal de Estados Unidos podría indicar que se acerca al final de su ciclo de fuertes rebajas de tasas de interés, en su encuentro del miércoles. Los analistas prevén una rebaja de tasas al 2 por ciento ese día.
Esa apuesta favorecía al dólar contra el yen. La moneda estadounidense llegó a un máximo en dos meses de 104,82 yenes <JPY=>.