Por GUILLERMO KOHAN - El Gobierno abre la semana con dos señales importantes que buscarán reafirmar desde hoy. Por un lado se observará al Banco Central, igual que al cierre de la semana última, interviniendo fuerte en el mercado si es necesario para mantener estable el precio del dólar. Y, al mismo tiempo, se intentará distender el conflicto con el campo acelerando la negociación de un acuerdo que permita levantar la amenaza de los productores de volver a la huelga a partir del 2 de mayo.
“La señal que dimos el viernes al vender u$s 300 millones fue contundente y si es necesario reafirmarla no tengan dudas de que lo vamos a hacer”, aseguran los hombres de Reconquista 266. En ese sentido, el equipo de Martín Redrado estaba eufórico este fin de semana. “Ahora se terminaron las especulaciones”, afirmaban en la cúpula de la autoridad monetaria. “Después de lo que pasó el viernes, ya no hay dudas de que la única política cambiaria posible en el país es la flotación administrada, y en estos momentos de incertidumbre se entiende para qué sirve llevar adelante una política anticíclica con las reservas”, insistían.
El plan que acordó Redrado con Néstor y Cristina Kirchner es clave para estas horas. En momentos de conflicto y dudas, está claro para el Gobierno que debe mantener el precio del dólar como la única variable estabilizadora, y no hay espacio para especular con eventuales ajustes al tipo de cambio o modificación del esquema que rige para intervenir en el precio del dólar. “Ni garantizar un seguro de cambio con dólar fijo, ni alentar las especulaciones con movimientos bruscos en la divisa”, es la orden que tienen los operadores de la mesa de dinero del Banco Central desde hoy.
De acuerdo a las conversaciones preliminares que se dieron este fin de semana entre el nuevo equipo económico, la Quinta de Olivos y la cúpula del Banco Central, el cuadro de situación en lo inmediato sería el siguiente:
n Hay que mantener estable el precio del dólar y evitar la escalada vendiendo reservas. “Si el mercado pide dólares, le daremos dólares. Si piden pesos, le daremos pesos”, aseguran los allegados a Redrado, con la biblia de las enseñanzas de Alan Greenspan sobre cómo operar en tiempos de crisis.
n La situación se va ir normalizando en la medida en que se distienda el conflicto con el campo. Seguramente esta semana se reabrirían las exportaciones de carne (ya llegaron cortes a precio oficial a los supermercados este fin de semana) y podría existir un guiño concreto para limitar el aumento de las retenciones móviles y que no superen 50%, aún si los precios de los cereales se disparan. Consideran en el máximo nivel de decisión política que ya lo de las retenciones es una discusión abstracta, por cuanto a los actuales niveles de precio en soja y girasol, esos impuestos no superan 35%, igual que antes.
n En la medida en que se avance con el campo, esperan en el Banco Central que comience a normalizarse la venta de divisas proveniente de la cosecha, con lo cual la oferta de dólares al mercado debería ser más fluida en las próximas semanas.
n Seguirán también interviniendo en el mercado de Letras del Central, para sostener las cotizaciones del mismo modo que lo vienen haciendo hasta ahora, comprando unos $ 50 millones por día o más si fuera necesario.
n Respecto del derrumbe de los títulos públicos y el aumento del riesgo país por encima de 600 puntos, la idea del Gobierno con el nuevo equipo económico es clarificar que se han exagerado los temores (sobre todo en el exterior) ante las necesidades de financiamiento del país para este año y 2009. “Lousteau manejó muy mal el anuncio del canje de deuda”, acusan ahora al ex ministro, y así se generó la sensación falsa de un riesgo de default. La idea ahora es explicar que los vencimientos de prestamos garantizados por u$s 3.500 millones están sobre todo en poder de los bancos locales y será directamente con ellos con quienes se irá negociando una refinanciación, que será totalmente voluntaria para los inversores externos. Economía, a la vez, quiere mostrar que cuenta con otras alternativas de financiamiento (ya se vio como pueden acceder a fondos de la ANSeS o la AFIP) y que no existen tales urgencias que justifiquen la corrida contra los bonos locales.
n A propósito de la inflación, confían en Economía en mantener en descenso el ritmo de aumento del gasto, tal como se dio en marzo, que se lo llevó a 28% de suba respecto de 2007, contra casi 40% que había trepado en el primer bimestre. Evitar que se reabran las paritarias este año y completar los ajustes de tarifas anunciados para 2008 forman parte también de la estrategia que se intentará llevar adelante para retomar las expectativas y neutralizar lo que el Gobierno entiende como una ola de exagerado pesimismo que se instaló con la inflación, la crisis con el campo, y los vencimientos de deuda en los próximos dos años. |