Por JULIÁN GUARINO - La sorpresa de algunos es, muchas veces, el hallazgo de otros. Porque en el draculeano mundillo de los títulos públicos locales y su sangrienta historia de las últimas semanas, no todos los activos que se listan en el panel de bonos han sabido cosechar la “delicias” de la avanzada de inversores desconfiados. Si bien el contexto aún no da garantías de un escenario sin sobresaltos, en rigor, en el mercado todavía está vigente aquello de que no hay mejor mérito que saber aprovechar las oportunidades. Y mientras en los últimos días se han hecho carne caídas estrepitosas en varios activos de deuda local, otro grupo de activos ha sabido sortear el temporal y muchos buscadores han sacado su lupa.
Porque en el largo espinel de títulos que ofrece el mercado local, existen bonos que han sabido no sólo pilotear las tormentas políticas de ribetes económicos, sino que han mantenido vigente su atractivo.
El primero en la lista –aunque comparte el trono con otros títulos– es el bono Río Negro RNG21, quizás uno de los más buscados. ¿Por qué? Es el único que actualiza sus pagos por el Coeficiente de Variación Salarial o CVS, un primo hermano del CER pero con menos peso político y, por lo tanto, más transparente. En rigor, este indicador estima a partir de la comparación de meses sucesivos las variaciones de los salarios tanto del sector público, como del privado en cada mes. Para la obtención de los salarios se efectúa una encuesta de periodicidad mensual a las empresas del sector privado y se recaba información mediante los circuitos administrativos correspondientes del sector público. Este título paga una tasa de 7,61% sumado la variación que en el último año fue de 23% mientras que un título por CER sólo pudo sumar 8,3% de inflación. Se trata de un título en pesos con duration de 4,9 años.
“Si bien se trata de un título que tiene una baja liquidez en el mercado, es el único título que ajusta por CVS lo que lo hace una rareza del mercado y un activo que promete conservar a salvo de la inflación al inversor”, dijo Cecilia Lázzari, de la casa de Bolsa Arpenta.
En la misma vereda –pero en otra provincia argentina– están los bonos del Chaco. Se trata del CCH1, un título que si bien originalmente estaba nominado en dólares, fue pesificado y ajusta por CER, aunque también ostenta una baja liquidez, promete al inversor una tasa del 14% CER y una baja duration de 2 años. “La baja duration implica que el título tendrá mayor estabilidad que los bonos largos y le dará seguridad al inversor”, agregó Lázzari.
En el planeta de los bonos en dólares y haciéndoles una visita a los títulos nacionales, las dos perlas de la renta fija local son los Boden 2012 y Boden 2013, dos títulos en dólares que pagan tasas entre 10,5 y 12% anual con un plazo para recuperar la inversión de entre 2 y 2,5 años. “Son bonos cortos de bajo riesgo que resultan interesantes para aquellos inversores que piensan que al invertir en pesos temen tener que compensar un riesgo de devaluación”, señaló Noelia Luccini, de Capital Market Argentina. |