Por otra parte, los inversores ignoraron un dato que mostró que las solicitudes semanales del subsidio de desempleo subieron más de lo esperado, lo cual no es buen augurio para el informe oficial del empleo que se publicará el viernes, y se centraron en los aspectos positivos de las cifras de inflación y gasto del consumidor.
El índice subyacente de precios PCE, la medida de inflación preferida de la Fed, fue más alto de lo que esperaba el mercado, mientras que el gasto personal subió el doble de lo previsto por los economistas, pese al enfriamiento de la economía.
Ese dato logró mitigar la inquietud causada por la cifra de solicitudes iniciales del seguro de desempleo y apoyó la creciente opinión de que la economía de Estados Unidos está en mejores condiciones de lo que mucha gente ha pensado.
"Tuvimos un alto gasto en consumo y el PCE subyacente estuvo ligeramente por arriba de lo esperado y por eso los mercados ignoraron totalmente la cifra de solicitudes del seguro de desempleo", dijo Steven Butler, director de cambio extranjero con Scotia Capital en Toronto.
"En este mercado, la gente sencillamente quiere comprar dólares", agregó.
En las primeras operaciones en el mercado de Nueva York, el euro <EUR=> cayó a mínimos de cinco semanas contra la moneda estadounidense a 1,5467 dólares, pero luego moderó el descenso a 1,5492, todavía con baja de 0,8 por ciento en la sesión.
Los operadores dijeron también que los mercados encendieron órdenes automáticas "stop-losses" para el cambio euro-dólar por debajo de 1,5490 dólares, acelerando la caída de la moneda de la zona euro.
Los mercados también cambiaron su enfoque desde la Fed, que no dio señales definitivas sobre el final del ciclo de recorte de tasas, para centrarse en la salud de la economía de la zona euro.
La Fed recortó sus tasas en 25 puntos básicos al 2 por ciento el miércoles, como había previsto la mayoría de los analistas. Además, indicó que su próximo movimiento dependería de los acontecimientos de los mercados financieros y de la economía.
Su comunicado decepcionó a algunos inversionistas que habían previsto una señal clara de que el banco central había terminado su alivio monetario, después de ofrecer rebajas de tasas por 325 puntos básicos a lo largo de ocho meses, desde que empezó la crisis del crédito.
Pero las ventas de dólares se revirtieron en las operaciones europeas del jueves. Los operadores decían que los movimientos eran exagerados por la escasa liquidez debido a los feriados nacionales en gran parte del continente por el Día del Trabajo.
Una serie de datos flojos de la confianza económica en la zona euro y sus Estados miembros ha alimentado las expectativas de que el Banco Central Europeo pronto bajaría el tono de su retórica antiinflacionaria dura y comenzaría un camino gradual para indicar un eventual alivio monetario.
Ante la divisa de Japón, el euro caía el jueves un 0,9 por ciento a 160,80 yenes <EURJPY=>, mientras el dólar bajaba ligeramente a 103,80 yenes <JPY=>.