Esta visión fue impulsada por datos sobre el gasto de los estadounidenses y sobre el sector manufacturero mejores a lo esperado, al tiempo que llevó al dólar a su mejor marca en siete semanas frente a una canasta de monedas.
Los inversores se concentraron en los aspectos positivos de los indicadores sobre gasto e inflación subyacente, así como en un índice manufacturero, y dejaron en un segundo plano un número mayor al esperado en las solicitudes de subsidio por desempleo.
"La percepción del mercado es que la Fed ha sugerido una pausa en el actual ciclo de flexibilización de las tasas, y eso tiene a la gente tomando ganancias (sobre el euro) y deshaciendo las posiciones cortas en dólares", dijo Adam Fazio, estratega de CIBC World Markets en Nueva York.
El euro <EUR=> cayó a mínimos de cinco semanas contra la moneda estadounidense a 1,5431 dólares, pero luego moderó el descenso a 1,5456.
Los operadores dijeron también que los mercados encendieron órdenes automáticas "stop-losses" para el cambio euro-dólar por debajo de 1,5490 dólares, acelerando la caída de la moneda de la zona euro.
Frente a una canasta de monedas, el dólar subió a 73,393, un máximo desde el 11 de marzo.
"Los datos del ISM muestran que el sector manufacturero no se sigue deteriorando, y que mientras se mantenga el status-quo de números que no se deterioran, el mercado comprará dólares. Esa es la psicología del mercado cambiario ahora mismo", dijo Joseph Trevisani, analista de FX Solutions en Saddle River, Nueva Jersey.
El Instituto de Gerencia y Abastecimiento de Estados Unidos (ISM por sus siglas en inglés) dijo que su índice de la actividad fabril a nivel nacional se mantuvo sin cambios en abril respecto de marzo, a 48,6.
"Nadie puede presentar una buena razón para comprar euros ahora mismo. El crecimiento de la zona euro probablemente no regresará a un 2,5 por ciento y el BCE (Banco Central Europeo) no subiría las tasas de interés", dijo Trevisani.
En contraste, una serie de recortes de tasas dispuestos por la Fed han ayudado a apuntalar a la economía estadounidense y es probable que la Fed no siga bajándolas, agregó.
La Fed recortó sus tasas en 25 puntos básicos al 2 por ciento el miércoles, como había previsto la mayoría de los analistas. Además, indicó que su próximo movimiento dependería de los acontecimientos de los mercados financieros y de la economía.
Más temprano, un dato de inflación mostró que las crecientes presiones de precios sobre la economía estadounidense sugieren que la Fed podría disminuir el ritmo de su alivio monetario.
Ante la divisa de Japón, el dólar subió un 0,4 por ciento a 104,36 yenes <JPY=>.
Otros datos difundidos esta semana han sugerido que los empleadores probablemente recortaron en abril sus nóminas no agrícolas por cuarto mes consecutivo. Se incluye el informe sobre solicitudes iniciales del seguro de desempleo, que subieron más de lo esperado, a 380.000 la semana pasada.
El promedio de las proyecciones de analistas consultados por Reuters es que las nóminas no agrícolas disminuyeron en 80.000 empleos el mes pasado.