El presidente de la Fed de Kansas City, Thomas Hoenig, dijo el martes por la noche que las tasas tendrían que elevarse en una manera oportuna, en momentos en que el banco central se enfrenta a una amenaza seria de la inflación.
El euro también descendía por un reporte que mostró que las ventas minoristas del área del euro fueron mucho más débiles de lo previsto, con bajas tanto mensuales como anuales. Además, los pedidos manufactureros de Alemania imprevistamente bajaron el 0,6 por ciento en marzo.
"El presidente Hoenig de la Fed de Kansas City (...) advirtió que la inflación es 'problemática' y muy alta", dijo Benedikt Germanier, estratega cambiario de UBS en Stamford, Connecticut.
"El (Hoenig) sugirió que cuando la Fed esté lista para subir las tasas, podría hacerlo relativamente rápido", añadió Germanier. Este año, Hoenig no tiene derecho a voto en el panel de la Fed que fija las tasas de interés.
El euro caía un 1,0 por ciento diario a 1,5368 dólares <EUR=>, acumulando una baja de 4,0 por ciento desde el récord alcanzado el 22 de abril.
El dólar ganaba el 0,6 por ciento contra el yen, a 105,33 unidades de Japón <JPY=>. Frente a una cesta de monedas principales, el dólar ascendía 0,8 por ciento a 73,609 (.DXY: Cotización).
Una serie de datos económicos desfavorables en Europa ha presionado al euro en semanas recientes después de que alcanzó un máximo por encima de 1,60 dólares. Estos indicadores recientes redujeron cualquier percepción de que el área del euro esté aislada del declive estadounidense.
Unos datos del comercio de Francia se sumaron al cuadro pesimista. La segunda mayor economía de la zona euro reportó el miércoles un déficit comercial récord para marzo.
Aún así, se prevé que el jueves, el Banco Central Europeo (BCE) mantenga sin cambios sus tasas de interés en el 4 por ciento. La atención del mercado se centrará en los comentarios que suele hacer el responsable del BCE, Jean Claude Trichet, tras el anuncio de las tasas.
Los analistas creen que esta vez, Trichet mantendrá una línea dura con respecto a la inflación.
Teis Knuthsen, estratega cambiario de Danske Markets en Copenhague, dijo que "las ventas minoristas de la zona euro fueron especialmente decepcionantes, sugieren que los consumidores europeos están moderándose. Todos los datos sugieren que el panorama se deteriora para Europa y eso es consistente con presiones a la baja sobre el euro".
Otro factor que apuntaló al dólar fueron los comentarios que hizo al diario The Wall Street Journal el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson.
En una entrevista con el periódico, Paulson sostuvo que "lo peor probablemente esté detrás de nosotros", para referirse a los problemas causados por los incumplimientos de pagos de las hipotecas subprime.
No obstante, algunos analistas advertían que los inversores podrían estar tornándose demasiado optimistas sobre el panorama del dólar, pues un alza de tasas de la Fed difícilmente ayude a la economía estadounidense.
"Las tasas de interés, en su actual nivel bajo, van a ser necesarias por algún tiempo, independientemente de las presiones inflacionarias, para asegurar que Estados Unidos evite una recesión o incluso una depresión en los próximos 12 a 18 meses", dijo Adam Myers, estratega de mercados de Credit Suisse en Londres.