El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dijo que el banco central debe asegurar que la inflación siga siendo temporaria, incluso cuando prevalecen los riesgos sobre el crecimiento de la zona euro.
Trichet hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa después de que el organismo monetario mantuviera sus tasas de interés sin cambios en el 4 por ciento.
La decisión del BCE se conoció luego de que el Banco de Inglaterra dejara sus propias tasas de interés sin cambios en el 5 por ciento.
Trichet parece estar insinuando que las tasas del BCE seguirán sin cambios, dijo un operador de Gain Capital. "El no ofrece tanta moderación como esperaban algunos, hasta ahora sus declaraciones suenan muy neutrales", dijo.
Esto fue positivo para el euro, dijo el operador, porque los inversores que habían vendido posiciones cortas del euro ante las expectativas de que tenía más espacio para caer, ahora tenían que recomprar esas posiciones para evitar pérdidas.
El euro se cotizaba a 1,5427 dólares, un alza de 0,2 por ciento desde el cierre de Nueva York <EUR=>.
Previamente había bajado a su mínimo desde el 11 de marzo, con un descenso de 4,5 por ciento desde el máximo registrado en abril.
El dólar subía 0,1 por ciento ante una canasta de seis monedas principales, a 73,623, tras haber tocado previamente un máximo de dos meses a 73,895 (.DXY: Cotización).
La moneda única había estado bajando en semanas recientes después de tocar un récord de 1,6018 el 22 de abril, porque unos datos pobres empezaron a disminuir la percepción de que la economía del área del euro es muy resistente, e incrementaron las perspectivas de más rebajas de tasas.
El BCE enfrenta un dilema para su política monetaria ante el actual clima de altos precios de los alimentos y el combustible y una desaceleración del crecimiento, ya que la zona monetaria demuestra ser vulnerable a las consecuencias del racionamiento global del crédito.
En una sesión volátil, el euro había operado en baja antes de las declaraciones de Trichet, por un reporte del Financial Times que dijo que funcionarios estadounidenses y europeos, a los cuales no identificó, querían un fortalecimiento del dólar.
Luego las autoridades europeas minimizaron el artículo. En Bruselas, una fuente vinculada con el Grupo Euro de ministros de Finanzas de la Unión Europea dijo que no tenía conocimiento de contactos de alto nivel al respecto.
El dólar perdía 0,8 por ciento contra el yen, a 103,78 unidades de Japón <JPY=> pues la debilidad de las acciones alentaba el desarme de transacciones cambiarias riesgosas.