Por FLORENCIA DONOVAN - El interior parece haberse transformado en un caldo de cultivo de rumores. La incertidumbre que genera el conflicto con el campo y la falta de señales sobre el rumbo que tomará la economía –no se buscan grandes definiciones, pero sí algún atisbo de lo que se planea hacer con la inflación– están calando bastante más profundo fuera de los límites de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Al menos, en los bancos advierten que hoy son las sucursales del interior del país las más activas en la compraventa de dólares y, a su vez, las que están sufriendo el mayor drenaje de depósitos en pesos.
“Es más grande el pedido de moneda extranjera de sucursales del interior, que la demanda de las casas centrales de Capital Federal”, reconoció el responsable de cambios de una entidad privada con alcance nacional. “Hoy la incertidumbre viene del interior, que es por otro lado donde más plata hay después de la devaluación como consecuencia del boom que tuvo el campo. Por lo general, la persona del interior es menos sofisticada en términos de inversiones, y suele volcarse directamente al dólar”, advirtió.
El viernes, el dólar cerró a $ 3,17 para la compra y $ 3,21 para la venta en las pizarras al público, sostenido mediante una fuerte intervención del Banco Central (BCRA), que volcó en el mercado más de u$s 100 millones. En la city porteña se notó de todas formas una demanda mucho mayor de billetes. En los bancos calculan que superó incluso la registrada hacia fines de abril, cuando a días de que finalizara la tregua con el campo los individuos salieron a comprar dólares, ante la incertidumbre que generaba el reinicio del conflicto.
“Siempre los viernes son más movidos, porque la gente se cubre por lo que pueda suceder el fin de semana. El último viernes de abril que hubo ruido vendimos cuatro veces más que en un día normal, hoy (por el viernes último) lo hicimos hasta cinco veces más”, explicó el gerente financiero de un banco extranjero, en donde ya preveían para hoy una demanda firme de dólares, sobre todo, del segmento minorista. Además, reconoció la fuente, desde el viernes estaban tomando todos los recaudos necesarios para evitar que pudieran existir algunas dificultades para abastecer de billetes a las sucursales en los puntos más alejados de la Capital, debido a los problemas que existen con los vuelos a raíz de las cenizas del volcán chileno Chaitén.
Para alentar a los inversores a mantenerse en pesos, entretanto, los bancos siguen subiendo sus tasas de interés. El viernes, las entidades financieras estaban pagando por un depósito mayorista a 30 días de plazo hasta el 11,5% anual, casi tres puntos más que hace solo tres semanas. Si bien la salida de colocaciones bancarias aún no es tan significativa, en los bancos se nota una tendencia a acumular liquidez como estrategia defensiva. El Banco Central (BCRA), por su parte, también está inyectando al circuito pesos a través de recompras de títulos propios y del Gobierno nacional. De esta forma, la entidad que preside Martín Redrado busca contrarrestar la absorción de pesos que realiza cada vez que vende dólares en el mercado cambiario.
Aunque en el sector financiero reconocen que, esta vez, no depende de las entidades bancarias salir a aplacar la histeria que se está adueñando de los individuos en diferentes puntas del país, sino que hacen falta señales desde la conducción política, para acallar sobre todo los rumores que tanto inquietan a los inversores y que hoy están provocando la huida hacia el dólar. |