Por JUAN CERRUTI - Como era de esperarse, en el Gobierno no ven con agrado la evolución de los mercados en los últimos días. Y más allá de admitir por lo bajo que el conflicto con el campo generó algún ruido, aseguran que muchos actores del sistema financiero están apostando contra el país con evidente animosidad. Por eso es que anoche circuló por los pasillos oficiales la versión de que el ahora convertido en “super secretario” de Comercio Interior, Guillermo Moreno, podría comenzar a controlar de cerca la operatoria de casas de cambio y bancos. En particular, las operaciones que en las últimas semanas se realizaron con el denominado dólar paralelo, y las ventas masivas de títulos públicos.
Si se concreta, no sería la primera vez que Moreno pone la lupa en el sector financiero. Seis meses atrás la subsecretaría de Defensa de la Competencia, que depende de Comercio Interior, inició una investigación contra varios bancos del sistema por las ventas de títulos públicos. La movida –que ahora podría ser desempolvada– llevó a varios banqueros a desfilar ante autoridades nacionales y la Justicia. Pero finalmente todo quedó en nada.
También fue el propio Moreno quien organizó el relanzamiento de los créditos hipotecarios que se diluyeron unos meses después. Sin embargo, desde entonces el secretario sostuvo contactos periódicos con varios banqueros importantes con quienes se reunió varias veces.
Pero ahora, además de los bancos, en el Gobierno algunos proponen que sea el ascendente Moreno quien controle las casas de cambio. Es para terminar con las operaciones del dólar paralelo. Se trata del dólar denominado “blue” y el de “contado con liqui”, que ayer ya se operaban a niveles cercanos a $ 3,30. El primero alude a las compras de dólares que se realizan en el mercado sin presentar la documentación pertinente, que permite identificar ante la AFIP y otros organismos las operaciones. Mientras que el dólar de “contado con liqui” es el que se cobra en el mercado informal a quien desea sacar esos fondos del país.
“A fin y al cabo las operaciones de casas de cambio son transacciones como cualquier comercio. Sólo que se trata de monedas en vez de bienes. Por ello, si no se cumple la ley o si se cumple pero hay pruebas de cartelización es plausible el accionar de la Secretaría de Comercio Interior o de la subsecretaría de Defensa de la Competencia”, razonaban anoche fuentes oficiales.
Ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó que “muchos de los que aparecen como los críticos más acérrimos son tal vez lo que más han disfrutado del crecimiento de la exportación, la producción y el crecimiento de la Argentina en todo sentido”. Y agregó “no tenemos que enojarnos, porque para enojarse están los que tienen tiempo. Los que tenemos que estar trabajando por la realidad cotidiana tenemos que seguir trabajando como lo estamos haciendo hasta el día de la fecha”. En relación al conflicto con el campo y la tensión en los mercados, señaló que “a esta situación se la gana con trabajo, apostando a la construcción y no a la destrucción”.
Lo cierto es que una eventual intervención de Comercio Interior en bancos y casas de cambio generaría un conflicto de competencias con el Banco Central, que es la autoridad que tradicionalmente regula allí. Ya ocurrió ante y podría volver a pasar. Moreno nunca su ocultó su atención por el costado financiero de la economía, y considera que mantener baja la tasa de interés es una de las variables claves para encarar un proceso de crecimiento sostenido. |